La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 243 compartir Mis Obras con Mi creación. Por eso, alma,mírame y alégrate de queYo te haya favorecido. Son muchos los que hubieran deseado ardientemente ver lo que tú ves y nunca lo vieron, oír lo que tú oyes pero nun- ca lo oyeron, sentir lo que tú sientes y nunca lo sintieron.Así pues, ¡alégrate, alma! ¡Alé- grate! Cúbreme de alabanzas, coróname con guirnaldas deAmor, perfúmame con incien- so, adórname con tus palabras de amor in- fantiles, bendíceme a Mí, tu Señor, y adóra- me, bienamada. Mi Pan lo recibirás siempre de Mí, y hasta en abundancia.Yo alimentaré tu alma. Soy tu Salvador y te prometo que estaré siempre junto a ti, de este modo especial, hasta el fin. La Sabiduría concede sus recursos no sólo a los justos, sino también a los injustos.Ven. 17 de agosto de 1988 ¿Señor mío? Yo soy. Soy tu Redentor, por tanto confía en Mí. He venido a través de ti para dar Mi Mensaje universal de Paz y Amor, y para mostrar Mi Sagrado Corazón a todaMi crea- ción y cuánto os amo. ¡OhVassula! ¡Mi Misericordia hacia todos vosotros es Grande!Almas queridísimas, la hora de vuestra purificación se está acercan- do. Lo que Yo haga será por amor. Vuestra purificación será para salvaros de las puer- tas del infierno. Descenderé sobre vosotros como el Rayo para renovaros conMi Fuego. Mi Espíritu deAmor os redimirá, atrayéndoos alAmor, y os consumirá hasta convertiros en una llama viva de amor. Dejaré queMi Espíri- tu se derrame desde el Cielo y purifique vues- tras almas mancilladas, haciéndolas santas e inmaculadas, purificándoos como se purifi- ca el oro en el fuego. Reconoceréis el Tiempo de Salvación cuando descienda Mi Espíritu de Amor. A menos que esto suceda, no veréis los Nue- vos Cielos, ni laNueva Tierra que os he anun- ciado. HijitaMía, porMi Fuego, porMiAmor, por Mi Misericordia y por Mi Justicia, Mis semillas 1 germinarán y se abrirán como nue- vos lirios expuestos al sol, buscandoMi Luz y Mi Rocío.Yo derramaré Mi Luz desde los Cielos para embelleceros, y Mi Rocío para alimentaros y que veáis una nueva era de Amor. ConMi Poder barreré toda iniquidad, per- versión y maldad. Descenderé sobre voso- tros como un torrente violento de aguas purificadoras para limpiar todo mal en voso- tros, y os dejaré enhiestos como columnas de oro puro. Con Mis torrentes de fervienteAmor, ba- rreré todo lo que es falso y pretencioso. Como se barre la arcilla con unas cuantas gotas de lluvia, asíMi Espíritu de SublimeAmor barre- rá los pecados quemancillaban vuestra alma. Yo, vuestro Salvador, os renovaré, crea- ción, y os ofreceréMi Don. Mi Don descen- derá del Cielo 2 : Una Nueva Jerusalén Res- plandeciente, Una Iglesia Renovada, Pura y Santa, porque Yo, que Era, que Soy y que Vendré, viviré enmedio de Ella, en Sumisma Alma. Todos vosotros La sentiréis palpitan- te y viva, porqueMi Sagrado Corazón estará latiendo en Ella. Yo, el Señor de los Señores, soy como el fuego 3 , yMi SagradoCorazón arde en llamas, con ansia de envolveros a todos y sumiros enMi Hoguera deAmor, inflamándoos en un arrebato total y un éxtasis de amor por Mí, vuestro Dios Bienamado. Sí, Yo haré de cada uno de vosotros un altar viviente, ardiendo con Mi Fuego. ¡Oh creación! Cuando Mi Fuego inflame vues- tros corazones, clamaréis por fin a Mi: “Tú eres el-Único-Dios, el Justo. Tú eres verdaderamente el Cordero, Túeres nuestro Padre Celestial. ¿Cómo hemos podido estar tan ciegos? ¡Oh, Santo de los Santos, sé-en- nosotros, vive-en-nosotros, ven, oh Salva- dor!” 1 Las semillas somos nosotros. 2 El Señor me dio una visión interior: millones de ángeles descendían del Cielo sosteniendo una nueva ciudad, como sobre una bandeja. Una Nueva Iglesia Bendita descendía del Cielo. 3 El Señor parecía impaciente, “en ascuas”. Cuaderno 27
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=