La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 242 Cuaderno 27 ¡Ah, bienamados hijos! Os estoy prepa- rando un Nuevo Cielo y una Nueva Tierra, para que viváis en ellos. Una Tierra llena de frutos que proceden del Árbol de laVida. Sus frutos llevarán los nombres de Paz, Santidad yAmor; porque Su Raíz 1 es elAmor. Enton- ces os presentaréis a Mí, vuestro Dios, lle- nos de Mi Espíritu Santo, como en el primer Pentecostés. Mi Espíritu os llenará deAmor... EmbelleceréMi Jardín, regaréMismacizos de flores. Mi rocío de Rectitud, descenderá so- bre vosotros, bienamados, y Mi Luz fortale- cerá vuestros tallos, haciendo resplandecer la disciplina. Animo, hija Mía. Ánimo, amadísimos Míos. Sé que es difícil vivir en el desierto. Pero el Fin de estos Tiempos 2 os llegará pron- to. Pronto descenderé para purificaros.Yo , el Señor, os digo solemnemente que os tomaré por sorpresa, induciendo Mi Luz en voso- tros. Mis Cielos sacudirán la tierra, y todos los que Me aman Me glorificarán, doblando su rodilla, y muchos Me recordarán y volve- rán a Mí. Esto será conocido como la Gran Conversión de la Iglesia. Pero, con gran pesar Mío, no faltarán esas almas obstinadas que blasfemaron de Mi Santo Nombre y que combaten al lado deMi adversario. Esas almas Me rechazarán aún más. Cuando esto suceda, Satanás las barre- rá y las arrastrará con él al Fuego Eterno. Vassula, sienteMi Sagrado Corazón... Su- fro más de lo que puede expresarse al tener que deciros esto, porqueYo Soy un Dios de Amor, unDios deMisericordia, pero soy tam- bién un Dios de Justicia, y he de ser vuestro Juez cuandomi creación se rebela contraMí. MiAlma está herida yMi sangre brota a bor- botones. ¡Yo os amo a todos! Pero vosotros Me habéis herido. ¡Yo soy vuestro Santísi- mo! Pero Me habéis traspasado. Yo soy vuestro Salvador, que os implora hoy desde SuCruz: “¡Volved aMí! ¡Regresad aMí! ¡Ve- nid y sed santos como Yo Soy Santo!” Ven, hijita,Yo estoy contigo. Guárdame en tu Corazón y dame descanso, sé uno Con- migo. Sí, Señor mío. Te adoro. Adórame y dame descanso; estoy tan fati- gado... ¿Nosotros, Señor? Sí, nosotros, para la eternidad. Amén. (Más tarde:) (Santa María:) Vassula, ten intimidad Conmigo, llámame Mamá. RecibeMi Paz.Te amo. Yo también Te amo. Enséñame a amarte más. Vassula, te he colocado enMi Sagrado Cora- zón. Señor, gracias por concederme esta gracia de encontrarme Contigo, de sentirte y de verte. Ése es Mi don para ti. Sin embargo, no olvi- des que este don se te ha dado para Mis in- tereses yMi Gloria.Acaríciame con tu amor, perfúmame con tu amor, consuélame con tu amor, glorifícame aMí, tu Señor, con tu amor. Eleva tu mente haciaMí, y sólo haciaMí:Yo Soy el Único que cuenta.Yo Soy elTodo,Yo Soy el Eterno, el Alfa y la Omega. Yo Soy Aquel-Que-Salva, vuestro Creador. Yo Soy el Santo de los Santos,Yo Soy el Espíritu de Amor. Ven, pues, aMí,Yo sé cuán frágil eres. Ven aMí y ámame.Te recordaré siempre que Yo Soy tu Dios. Por muy débil y miserable que seas, Mi Fuerza te sostendrá. Alma queridísima, re- cuerda una cosa más, recuerda que Yo no necesito a nadie. Me basto a Mí Mismo para llevar a cabo Mis Obras, pero Me encanta 1 El León de la Tribu de Judá, la Raíz de David (Ap 5,5). La comprensión de este pasaje me fue dada más tarde, el 26 de agosto de 1988. 2 Tiempos de Apostasía.

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