La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 241 tra falta de fe os condena.Vuestra implacable persecución de Mis apariciones y de aque- llos a los que Dios ha bendecido, dándoles Sus mensajes, va a ser una de las causas de vuestra caída. Yo, vuestra Santa Madre, Madre de vues- tro Salvador, os imploro y suplico que os arrepintáis y cambiéis. Volved a Nosotros. Vivid en santidad, vivid en santidad a los ojos de Dios. Estad preparados a presentaros ante Él con las manos llenas de buenas ac- ciones, y purificados. (Hoy, al salir de la iglesia y bajar muchos escalones, tuve la impresión de estar pa- seando por una rosaleda. No había ni una flor alrededor, sólo cemento.) (Más tarde:) Te he rociado con Mi Perfume. Quería que sintieras Mi Presencia. Con este favor que te he concedido, quería recordarte cuánto sig- nificas para Nosotros, hijita.Yo soy tu Santa Madre y estoy contenta de tenerte de nuevo junto a Nosotros, bienamada.Te bendigo a ti y a toda tu familia. Santa Madre, gracias por todo. Te bendigo. Flor. Sí, Jesús. De ahora en adelante llama a tu SantaMadre, “Mamá”.Ten intimidad con Ella, como la tie- nes Conmigo. Nosotros: recuerda Mis ense- ñanzas. Sí, Señor. Yo, el Señor, os bendigo a todos. CUADERNO27 16 de agosto de 1988 ¿Señor? Yo soy. Nunca lo dudes, soy Yo, Jesucristo. Te he llamado desde Mi Cruz, te he llamado enmedio deMi agonía, para mostrarte cómo Yo, que soy la Cabeza de Mi Iglesia, Me en- cuentro hoy día. Mi Propia Imagen, yacien- do muerto en los brazos de Mi Madre 1 , es una manera simbólica de mostraros a todos cómo vuestra apostasía ha traicionado a Mi Iglesia. Lo ves, hija, te he conducido a ver la ima- gen real de la Iglesia de hoy. Has visto el dolor de Mi Madre y has visto, en Sus bra- zos, Mi cuerpo exánime: traicionado, magu- llado, flagelado, traspasado y crucificado. Y así es, exactamente, cómo se encuentra Mi Iglesia de hoy: Mi Madre llora sobre Ella lá- grimas de sangre, como lloró sobreMi Cuer- po en el Gólgota. Pero, dentro de muy poco, Ella 2 será renovada, transfigurada y resuci- tada comoYo, el Señor, fui Resucitado.Ya no se encontrará más en ese estado deplorable. Mis enemigos destruyeronMiTemplo, pero con Mi Poder descendiendo de lo alto y con Mi Gracia,Yo, el Señor, reconstruíMiTemplo en sólo tres días. Yo os prometo queMi Iglesia revivirá y que La renovaré y La transfiguraré, comoYo fui transfigurado. Reconstruiré Mi Templo y la Justicia será el ceñidor alrededor de Su talle, y la Fidelidad el cinturón que rodea Sus ca- deras 3 .Y la Pureza será Su Antorcha, para conducir con Su Luz a todos los que han pro- fanadoMi Nombre y purificarles, porqueYo, el Señor de los Señores, el Cordero, viviré en Ella y Ella será recibida por los Suyos, como Yo fui recibido por los Míos, después de Mi Resurrección. Entonces, como una madre reconfortando a su hijo, Yo también os re- confortaré aún más. Os rodearé conMis bra- zos, con mucho amor. 1 La estatua de Santa María y Jesús, después de la Cruci- fixión, en la Iglesia de San Silvestre, Roma. 2 La Iglesia. 3 Is 11,5. Cuaderno 27 ΙΧθΥΣ
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