La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 24 Vassula, el amor es amor. Quiero que Me ames sin reservas. Soy tu Padre Santo que te ama íntimamente.Acércate aMí y ámame ín- timamente. Quiero tener intimidad contigo. No temas, quiero todo tu amor. Vassula, hoy quiero que te arrepientas. ¿Debo arrepentirme ante ti, ahora? Sí, arrepiéntete; te escucho 1 . Sí, hija, perdo- no todos tus pecados, pues son muchos. Vassula, ¿sabes queYo soy El que enseñó a Mis maestros a arrepentirse? Son instruc- ciones Mías. Yo he dado a Mis maestros la autoridad de confesar a Mis hijos. Hija, lo he escritoYo 2 . Vassula, noMe nie- gues nada.Voy a exigirte muchas cosas. ¿Es- tás dispuesta a seguir a tu Dios y Salvador? Sí, lo estoy, siempre y cuando reconozca que viene de Ti. Te seguiré porque Te amo. Vassula, nunca tengas miedo de Mí. Confía en Mí. Te estoy preparando para que te en- frentes a pruebas mayores. ¿Estás dispuesta a seguirme? Con Tu ayuda, lo estaré. No temas, porque Yo estoy junto a ti para apoyarte. Hija Mía, abandónate enteramente enMis manos. Deja que Me sirva de ti, bienamada, para sanar a las almas. Deja que te una a Mí con cadenas deAmor. Déjame sentir que eres enteramente Mía. Deja que Yo, que soy tu Creador, te posea. He suspirado por tu amor. Deja que Mi Amor inflame ahora tu corazón. Sé entera- mente Mía. He suspirado por ti, suspiro por ti. ¿Nunca suspiras por Mí, Vassula? Sí. (¿O creo que sí?) Vassula, bienamada, dándote a Mí, a la vez Me glorificarás y te purificarás.AhoraYo te ligo a Mí.Yo , Dios, elAltísimo, estaré conti- go hasta el fin. En verdad te digo que te he escogido sabiendo que no eres nada, que eres incapaz, miserable y pecadora. Pero a pesar de todas tus faltas, te amo. Sí, os amo a todos a pesar de vuestras iniquidades. Señor, ¿me has ligado a Ti ahora? Sí, lo he hecho. Te amo; es por amor por lo que te quiero siempre junto aMí. Bienamada, escúchame: Mis lazos son lazos de amor, son lazos de pureza.Te amo. QueMis hijos com- prendan cuánto puedo amarlos. Mi clemencia no tiene límites. MiAmor es una llama devoradora que abrasa todo cora- zón que Me recibe. Hija, ahora ve y recuerda queYo te dirijo. Recuerda quién te purificó 3 . ¿Lo has olvida- do? ¿No he sidoYoMismo quien te ha ungi- do? Sí, Señor. El día 13. Vassula, Yo Mismo te he dado Mi Pan y Mi Vino. Recuerda queYo elegí el momento de purificarte, pequeña 4 . Ámame. Trabajemos juntos. (Esto me recordó la primera vez que comul- gué en esa iglesia. También ocurrió de un modo místico. Estaba con el Padre Karl. Dios me había enviado a él para recibir la Sagrada Comunión. El Padre Karl no esta- ba seguro de si debía dármela o no por la forma mística en que se había pedido. En- tonces me dijo que hablaría con Dios, oran- do en voz baja para que yo no pudiera oír lo que decía; y yo debía dejar que mi mano, guiada por el Señor, escribiera la respues- ta. Dios escribió: 1 Así lo hice. 2 Había tratado de borrar la palabra ‘confesar’ porque estaba en contra de las confesiones. Pero Dios bloqueó mi mano. 3 Yo no podía comprender, por eso titubeaba. 4 Es cierto, porque en la iglesia discerní totalmente a Jesús en el Sagrario, cantando con los demás. Él Mismo me dio el Pan y el Vino. Cuaderno 7

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=