La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 234 Cuaderno 26 Me han dejado estar en la entrada…, olvidán- dose de Mí, volviendo a sus obligaciones menores. ¿Lo ves? ¡Despertad! Estoy a vuestras puertas. Soy como un mendigo. Contemplad a vuestro Soberano que os está pidiendo como un mendigo. Os pido amor. ¡Sed buenos! ¡Sed perfectos! Amaos los unos a los otros, arre- pentíos una y otra vez, orad a menudo y no sólo por vuestros intereses. ¡Venid a Mí por amor! Yo, el Señor, os amo. Un amor que nunca entenderéis hasta que estéis en el Cielo. Abrazadme comoYo, el Señor, os abrazo. No pequéis más... Conozco vuestras debilida- des, vuestras enfermedades. Conozco vues- tra alma.Venid, venid aMí para dármelo todo yYo os embelleceré. Vassula, diles que Me conocerán mejor si abren completamente su corazón yMe dejan entrar. Yo estaré entre ellos, a la escucha. ¿Será así cuando nos reunamos todos? Sí. ¿Nosotros? Sí. Señor 1 . ¡Vassula, hijitaMía! Sí, Santa María. Alégrame y sube a verme 2 con Mis otros hi- jos. Venid y os bendeciré a todos. Os amo. Yo te bendigo. (Jesús dijo entonces:) Recuérdales cómoYo, el Señor, los sigo lla- mando. Quiero que vengan y se acerquen a Mí, ¿Por qué rehuir alAmor?Yo estoy siem- pre dentro deMiTabernáculo, esperando pa- cientemente a ver si alguno de ellos viene a visitarme. ¡Ay! Sigo esperando… Cuidado con Satanás, que siempre inven- ta toda clase de excusas para haceros creer que son razonables y válidas, y las adorna para que parezcan siempre tan razonables, impidiéndoos venir a Mí. Yo os amo a todos. Hazles comprender que no te amo a ti más que a ellos. Algunos de ellos deberían entender esto plenamente. Si leen Mi Mensaje de Paz yAmor, lo enten- derán. Yo, el Señor, os amo a todos de la misma manera. Repito esto para aquellos que todavía no lo han entendido. Así pues, venid a Mí, visitadme, venid a beber de Mí y tendréis sed de más. Venid a comerme y Me deseareis más. Abrid vuestros corazo- nes y recibidme. ¡No me dejéis esperando a vuestra puerta! ¡Acogedme en vuestro co- razón! Conozco vuestras necesidades. Co- nozco vuestras debilidades. Vuestra alma Me necesita y sólo a través de Mí entraréis en el Paraíso. ¿Por qué permitís que vuestra alma caiga en esas redes tendidas por Mi enemigo? Volved aMí,miradme cara a cara. Instruíos, leyendoMi Santa Palabra. El tiempo que de- diquéis a leerme no será en vano. Seguro que podéis dedicar a vuestro Salvador una hora de vuestro día… Amaos los unos a los otros, estad en paz unos con otros, perdonad comoYo perdono vuestros pecados, retribuid el mal con el amor. ¡Sed buenos! ¡Sed perfectos!Venid, el Amor os ama y elAmor no os dejará jamás. El Amor os ayudará y os guiará hasta el final. 20 de julio de 1988 (Domingo – Festividad de Sta. Marina.) Vassula, Mi Corazón Inmaculado se alegra cada vez queme encuentro conMis hijos allá arriba, enMi Casita deTsambika.Yo, vuestra Santa Madre, os amo a todos. Ven. ¿Noso- tros? Sí, Santa María. Nosotros. 1 Jesús no estaba muy contento con los de Rodas. 2 La ermita de Tsambika se encuentra en la cumbre de una escarpada colina, dominando el Mediterráneo. Es famosa por su milagroso icono de Nuestra Señora, especialmente venerado por las parejas con dificultades para tener hijos.

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