La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 233 los árboles en flor, pero mañana no quedará ninguno. Seréis cubiertos por el humo de Sa- tanás, un velo mortal. Oh, comprended que esos desastres y calamidades caen sobre vosotros por vuestras malvadas acciones, por vuestra apostasía y por rebelaros contra Mí. Arrepentíos, ahora que aún hay tiempo. ¡Convertíos ahora! Yo estoy dispuesto a perdonaros. Vassula, permíteme servirme de ti. Sí, Señor. Que se haga todo según Tu volun- tad. Compláceme, obedéceme aMí, tu Señor.Yo no te abandonaré jamás. Mi Sagrado Cora- zón te da Mi Paz. 11 de julio de 1988 (Rodas) (Tengo dificultades para estar a solas y es- cribir, hay demasiada gente alrededor). ¡Oh hijaMía!Yo, el Señor, te amo. Ven, ofré- ceme lo que tengas, incluso tu maldad, yYo lo transformaré en bien.Yo, el Señor, soy Di- vino y todo lo que Me es ofrecido puede ser transformado porMi Divinidad. Purifico cada acto. Puedo transformarlo todo conMi Pure- za.Vassula, recógete conmás frecuencia.Ven a Mí, aunque sólo sea por un breve instante. (Más tarde:) (Pregunté a Jesús cuáles serían los prime- ros pasos que los católicos romanos y los ortodoxos deberían dar para empezar a unirse). Te doyMi Paz. Yo te ofrezco mi voluntad. Estate tranquila y escucha. Ofréceme tu vo- luntad y deja que Mi Sagrado Corazón salte de alegría.Alegra a tu Dios, despiertaMi ale- gría, haz las delicias de este Corazón fervien- te. Ofréceme tu voluntad, se la ofreces a tu Padre que te ha creado. Ven, te contestaré. Tus hermanos 1 tendrán que entender y creer que soyYo, el Señor, quien desea uniros.Tus hermanos tendrían que creer queYo te estoy utilizando como Mi tablilla para poner por escrito Mis deseos. Tendrán que estar todos dispuestos a bajar de esas elevadas sedes que han creado para sí mismos. Mi Iglesia primitiva era Pura, Humilde y lle- na deAmor. Mi Iglesia de hoy ha sido trans- formada hasta parecer un sinfín de tronos. Tendrán que descender todos ellos de sus elevadas sedes y seguir el nuevo manda- miento 2 que les he dado.Yo amo a Mis hijos y esos Caínes los han alejado, han hecho de Mi Casa un desierto donde sólo crecen aho- ra espinas y zarzas. Vassula, la hora está al alcance de la mano. Mi retorno es inminente. ElAmor volverá comoAmor. ElAmor te ama. No busques por qué te he escogido para escribir Mis Mensajes. Entiende solamente que Me glorifica más haber escogido una nada para este Mensaje de Paz yAmor, por- que cuanto menos seas tú, más grande soy Yo, cuanto más abajada estés más dispuesto estoyYo a inclinarme para llegar a ti. Sé ab- solutamente nada para permitir así que Mi Espíritu respire en ti. Pasa enteramente desa- percibida para que sólo se Me pueda ver a Mí.Alma, agrádame entregándote amenudo. Al ofrecerme tu voluntad te estás entregan- do alAmor. ¿Nosotros? Sí, para siempre. CUADERNO26 14 de julio de 1988 (Mientras estuve en Rodas, Jesús besó y bendijo muchos crucifijos y medallas.) La paz esté contigo, hijita.Agrádame sonrién- dome cuando Me veas. ¡Ah, Vassula!, sólo 1 Católicos romanos y Ortodoxos. 2 En Su Mensaje del 21 de junio de 1988, Jesús dijo: “Ceded, ceded para poder reconciliaros y uniros. ¡Humi- llaos para uniros!” Cuaderno 26
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=