La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 231 de tu fragancia en el extranjero. Bendíceme a Mí, tu Dios, por todas Mis Obras. Proclama la grandeza de Mi Nombre. Proclama cuán maravillosas pueden ser Mis Obras Provi- denciales. Todo lo queYo ordeno se ejecuta al instante. Enséñales a no juzgar y decir: “¿Qué es esto? ¿Por qué aquello?”Todo será estudiado a su debido tiempo 1 . Que apren- dan a decir: “Todas las obras de nuestro Se- ñor son buenas”. Yo atenderé todas las ne- cesidades a su debido tiempo. No deben decir: “Esto es peor que aquello”, porque todo demostrará su valor a su tiempo. Por eso os digo ahora que os alegréis yMe bendigáis a Mí, vuestro Dios. ¡Yo os amo a todos! Sé uno Conmigo. Siénteme, disciér- neme y sígueme. Sí, Señor. 21 de junio de 1988 ¿Señor? Yo soy. Ora por la renovación de Mi Iglesia. Ora por aquellas almas que se oponen a Pe- dro. Ora por los que están tratando de silen- ciar a Pedro. Los días están ya contados y MiAlma está sumida en el dolor. Mi Sagrado Corazón está imbuido de amargura. Mi alma suspira por que se den cuenta de su Error. Los que se oponen a Pedro se oponen a Mi Iglesia, se oponen a Mi Ley, se oponen a Mí, su Señor y su Dios. Están condenan- do a Pedro-de-Mis-corderos, condenando así Mi Ley. Cegados por la Vanidad misma, ya no ven claro que, al condenar a Pedro, no siguen Mi Ley, sino que, en cambio, ¡se erigen en jueces de Mi propia Ley! ¡Oh, es- cuchad lo que el Espíritu dice a la Iglesia! Vuelve, regresa bienamado 2 . SoyYo, el Se- ñor, quien escogió a Pedro, a Pedro que hoy lleva el nombre de Juan Pablo II. Yo te lo digo, bienamado: Mi Sagrado Corazón lo ha escogido. Vuelve, reconcíliate por Mí, bienamado. Yo, el Señor, perdonaré tus pe- cados y te purificaré. ¡VUELVE! Volved todos a Pedro, porque soy Yo, vuestro Dios, quien lo ha escogido. SoyYo quien le ha dado un lenguaje de dis- cípulo y, a través de Mí, es capaz de respon- der a los abatidos. ¡Oh creación! ¿Ya no que- da ninguna sabiduría en ti? ¡Creación! No lográis apreciar elAmor Insondable que ten- go por vosotros y, sin embargo, Yo respon- do a todo el que Me invoca. Yo estoy con vosotros cuando os halláis en dificultades. Yo soy vuestro Refugio. Hoy, Yo, el Señor, añadiré un nuevo man- damiento. Escribe: “¡Ceded!” Ceded para po- der reconciliaros y uniros. Humillaos para uniros.”Hijita… Sí, Señor. Te doyMi Paz. Sé obediente, permitiéndome disponer de ti como desee. Confía en Mí. Estás en las Manos de tu Padre. Señor, yo no hago sino seguirte y mi alma está en paz, como un niño con su madre, confiando plenamente en Ti. Y, como un niño, quiero obedecerte. Recuerda Mi Presencia, Yo estoy contigo. ¿Nosotros? ¿Nosotros? Sí, Señor. Sí, Santa María. 29 de junio de 1988 ¿Señor? Yo soy. Flor, esteAmor que tengo por toda la humanidad jamás ha sido comprendido de- bidamente. ¡YYo sufro por eso! Sufro pro- fundamente.Alma queridísima, dame descan- so, dame descanso amándome. 1 La congregación para la Doctrina de la Fe, en Roma, es- tudió estos mensajes desde el año 2002 al 2004, con resul- tados positivos. 2 Se refiere a Monseñor Lefèbvre. Cuaderno 25

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=