La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 23 14 de febrero de 1987 (Después de leer el “Acordaos” de San Ber- nardo, una breve oración a Santa María:) Toda la enseñanza viene de Dios. Vassula, ¿puedes oírme? Escucha de nue- vo,Vassula. SoyYo, SantaMaría. No sientas temor de Mí. Vassula, sé cuánto te cuesta comprender que todo esto está realmente su- cediendo, pero te pido que confíes en Dios. Aumenta tu fe. Él está actuando en ti, hijita. No dudes en someterte, abandónate en Sus manos, y haz lo que te pida.Yo estoy a tu lado, ayudándo- te. Quédate en paz, porque Él te está guiando. Vassula, Jesús te está formando para que te hagas fuerte y seas capaz de resistir la ten- tación. Él te alimenta, dándote todo lo que te falta. Recuerda, hija, que la Sabiduría te ha cria- do. Esfuérzate en comprender por qué. Todo esto no es sólo para mí, es también para los demás. Sí, tú te estás formando para ser la mensajera de Dios. No sé cómo ser la mensajera de Dios. Dios te ha estado predicando y te ha ense- ñado a amarle. Confía en Él, porque Sus ri- quezas son innumerables y Su Misericordia insondable.Te ama con una ternura inefable y te vigila con ojos llenos de amor. Toda pa- labra divina vive para siempre. Tengo que aprender a amarte más. Yo te enseñaré. Queda en paz. (Más tarde:) Vassula, soyYo, Jesús. Te estoy dando fuer- za para venir a Mi encuentro. Progresa Con- migo, puesYo instituiré las palabras que doy de modo que muchos puedan leerlas y apro- vecharlas. Hija, cuando esta enseñanza que doy esté establecida, te prepararé para que vengas a Mi encuentro. Anhelo tenerte jun- to a Mí. Vassula, mírame 1 . –¿Estás contenta de en- contrarte Conmigo de este modo? Sí, mucho. No merezco en absoluto este ca- risma . Acéptalo.Acepta lo que Yo doy. Doy inclu- so a las almas más miserables. Vassula, ¿has oído decir que Yo doy sabiduría a simples niños y no a los sabios e inteligentes? Sí, lo he oído. Y eso, ¿por qué? Porque los niños son Mi debilidad, Me de- jan que los forme. He escogido almas indignas para formar- las, las que saben poco o casi nada.Yo te pro- veeré,Vassula, pues soy rico. Conmigo no te faltará nada. Te amo. ¿Te das cuenta de lo feliz que Me haces cada vez que nos encontramos? Estoy contento de tenerte por fin junto aMí. ¿No se alegraría un padre al encontrar a su hijo per- dido?Te habías perdido y Mi Corazón esta- ba totalmente desgarrado de dolor.Te habías apartado, dejándome desesperanzado. Fui a buscarte y te encontré. ¿Cómo podría, pues, no alegrarme de tenerte junto aMí?Vassula, a Mi lado aprenderás. Te enseñaré todas las virtudes para que puedas glorificarme. Hijita Mía, aprende a absorber el rocíode la rectitud, aprende a glorificarme, aprende la Sabiduría. Te amo.Ahora vete en paz y llámame cuando lo desees. Oremos juntos. (Oramos.) Hazme ahora compañía y guárdame en tu corazón. 15 de febrero de 1987 Te amo, pero es posible que te ame como no debo. No sé lo que está bien y lo que está mal. Yo Te adoro. Cuaderno 7 1 Miré al Rostro de Jesús. Él me miró a los ojos.

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=