La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 223 Señor, ¿qué entiendes por “cambiar”? Esas almas están apegadas al mundo, a lo que es material. Incluso cuando se tienen por espirituales 1 , no lo son, porque se apegan a lo que ven con sus ojos físicos y tocan con su cuerpo. Son obstinadas y viven de una forma estéril. Su corazón no se abrirá para dejar que Mi Divinidad se vuelque en ellas 2 . Sí, hay muchos factores que las impiden ha- bitar en Mi Luz. Yo he dicho, y las repetiré una y otra vez, estas importantísimas pala- bras: “El que no acoja el Reino de Dios como un niño pequeño, no entrará jamás en él.” Sed inocentes, creed con una fe-de-niño. Entonces, Mi Luz Divina os cubrirá y, como flores, os orientaréis al sol y os abriréis, per- mitiendo queMi Luz se derrame en vosotros. Entended, amadísimos hijos Míos, que Yo estoy siempre con vosotros 3 . Os amo inago- tablemente. Jesús, ¿continuarás enseñándonos? Todo lo que tengo que decir será escrito. Yo estoy siempre junto a vosotros, amándoos, enseñándoos. Que todos los que tengan oí- dos oigan que soyYo, Jesús, vuestro Señor, manifestándome a través de este instrumen- to. Yo jamás os he abandonado. (Jesús me miró.) Vassula, te enseñaré a progresar. (Más tarde:) ¿Jesús? Yo soy. Ora por todas aquellas almas que aún no han entendido la Santa Biblia y que malinterpretan tantas partes de ella, eliminan- do pasajes enteros que podrían iluminaros, erradicando ricos elementos que podrían daros luz. Escucha y trata de comprender: “Había una vez un sembrador que preparó un campo enorme. Escogió el mejor grano para sembrar y producir el mejor trigo. Cuan- do la mies estuvo lista para la cosecha, ¡y qué abundante cosecha era ésa!, su enemigo en- vió una bandada de cuervos a volar sobre su campo, ese campo trabajado y preparado con tanto amor y sacrificio, una cosecha a punto y abundante, capaz de alimentar a todo el país sin dejar a nadie hambriento…Pero esos cuervos, que habían sido enviados por su enemigo, empezaron a picotear la cosecha aquí y allá, devorando y devastando cuanto podían. Si no hubiera sido por el sembrador que, viendo todo esto, envió a sus servido- res a que ahuyentaran a los cuervos, estos habrían devastado toda la mies.” Señor, ¿quieres explicármelo ahora, por fa- vor? Vamos: El sembrador soyYo, el Señor. Lamies es Mi Palabra 4 . El enemigo es Satanás. Los cuervos son esas almas influidas por Sata- nás durantemuchos años para devorar de vez en cuando los elementos importantes deMis Palabras. Pero Yo, Jesucristo, el Señor, Me manifestaré una y otra vez para volveros a traer esos elementos que faltan.Yo embelle- ceré y restauraré Mi Iglesia. Te amo, creación. Mi Iglesia entera será re- novada. Esos elementos que os serán resti- tuidos la embellecerán y la perfeccionarán. Pero primero coronaré a Pedro, Pedro-de- Mis-Corderos.Yo le he dado ese nombre que él conservará. Entraré en Mi Templo, igual que hice es- tando en la tierra, y azotaré a todos esos im- postores conMi Cinturón-de-Integridad. En- traré con fuerza y derribaré a todos los adoradores del dinero. Entraré en Jerusalén para que la Nueva Je- rusalén pueda empezar a ver laLuz. Eliminaré 1 1Co 2,14: “El hombre no espiritual no percibe las cosas del Espíritu de Dios, pues son necedad para él…” (Cual- quiera que niegue la obras sobrenaturales de Misericordia de Dios, no puede ser espiritual). 2 Las almas sacerdotales, como los obispos de Garabandal yMedjugorje, que declararon la guerra a las apariciones de nuestra Santa Madre. 3 No debemos sorprendernos de las presencias sobrenatura- les. No son cuentos de hadas. 4 La Santa Biblia. Cuadernos 24
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