La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 217 cesaban de correr mis lágrimas por el esta- do de felicidad en que me encontraba.) Ven. Yo y tú, tú yYo, siempre juntos y para siempre.Yo, Jesús, te amo, alma. Nosotros. (Más tarde:) Vassula, estoy contento de tenerte cerca de Mí. ¡Ah, Vassula! Cuántas veces he temido por ti. Satanás te odia y está decidido a des- baratar Mi Planes. En su furor, provoca to- das tus angustias, te miente y te acusa para llevarte a la desesperación. Hija, te había pre- venido de sus ataques. Bendita, no cedas ante Satanás.Aférrate aMí.Te estoy ayudan- do a superar todas las tentaciones. Vassula, recuerda que Satanás se te acerca más fácil- mente cuando te quedas dormida. Así pues, estate alerta, niña, siempre en vela. Permane- ce en guardia. ¿Orando, Señor? Si, orando. Ora, ora, ora. (Jesús me da a entender que la oración man- tiene alejado a Satanás. Las oraciones que llegan a Él...) 1 de mayo de 1988 Vassula, escucha Mi Voz y sincroniza Con- migo. Medita enMi Absoluto 1 , eleva tumen- te hacia Mí. Tu hogar está en Mi Sagrado Corazón. Mi Espíritu Santo te ha desperta- do. Hija, todo lo que has discernido es co- rrecto. (Cuando Jesús estaba diciendo “Mi Espíri- tu Santo te ha despertado” , vi primero una paloma revoloteando sobre unos cadáveres, entre los que yacía yo. Luego, saliendo del Cielo, cayó sobre mí un rayo de luz que me resucitó.) Vassula ¿Estás dispuesta a continuar con Mis Obras? ¡Oh sí, Señor! Si todavía quieres servirte de mí. Recuerda mi incapacidad, Señor, y ayú- dame. Te doy gracias por tener tanta pa- ciencia conmigo. Gracias por derramar en mí Tus dones, que no merezco. Te amo, Se- ñor, hasta la muerte. Yo te amo y te bendigo, hija Mía. Mis Obras iluminarán muchas otras Obras Mías ocultas que fueron denigradas por los hombres. Sa- nada y resucitada por Mí, sigue siendo pe- queña para que puedas penetrar más profun- damente enMi Corazón. ¿Nosotros? Sí, Señor. Nosotros. 2 de mayo de 1988 (El Señor me ha pedido otra vez que rezara el “Padre Nuestro” en su Presencia de este modo, mientras me hacía escribir. Recé de nuevo muy despacio. Parecía como si asin- tiera con la cabeza, dándome a entender que estaba escuchando porque, cuando la oración me sale del corazón, Le siento fren- te a mí, cara a cara. A Jesús le gusta mucho esta manera de rezar.) Sí,Vassula, compláceme orando de esta ma- nera, ora con amor. Prometida, te estoy guar- dando del mal, junto con Mi Madre y Mis ángeles. Estamos todos a tu lado. Gracias, Señor mío, por la protección que nos ofreces contra el demonio. 4 de mayo de 1988 (He rezado parte del Santo Rosario. Quizá no lo hago bien del todo, pero lo intento. A continuación, las tres oraciones que el Se- ñor quiere que recemos. Las voy a escribir para que todos las sepan.) 1 Tengo que meditar en la Omnipotencia y la Eternidad de Dios. Cuaderno 24
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=