La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 216 Cuaderno 24 “¡Alabado sea el Señor!”. “¡Gloria a Dios!”. (Después de leer yo su oración y la oración a nuestra Madre Bendita, San Miguel ala- bó a Dios.) Flor, ten fe en Mí. Ora,Vassula, ora,Vassula Mía, para que el mundo abra los ojos y oiga con sus oídos. La Justicia triunfará. ¡Creación pervertida! Hasta los pecados de Sodoma parecerán menos perversos en comparación con los vuestros. Sus pecados son grandes, ¡pero los vuestros han traspasado la eterni- dad! Garabandal no será sepultado. ¡Las gra- cias de Garabandal revivirán! Jesús, oh, Jesús ¡estoy tan contenta de vol- ver a sincronizar Contigo! Ven. Yo, Jesús, no te he abandonado jamás. Acepta estas pruebas; todo proviene de Mí. Vassula, Satanás te está acosando, así que no te duermas. El sueño te conduce a la ten- tación. Si estás inconsciente, te vuelves una presa más fácil para Satanás.Así pues, estate alerta. Permanece en guardia. Cuando estás consciente, sientes Mi Presencia. Recuerda Mi Presencia. (Esos días en que sufría los ataques de Sa- tanás, Jesús solía sacudirme para desper- tarme.) 30 de abril de 1988 ¿Jesús? Yo soy. Yo soy las Revelaciones. Vassula, sobre quien estoy grabando Mis Palabras, sincro- niza Conmigo para entenderme. Os amo con locura, creación, pero os ha- béis apartado de Mí. La traición ha entrado enMi Santuario y ha dado origen a la Disper- sión. Vassula, bienamada, procura discer- nirme plenamente. (Más tarde:) ¿Jesús? Yo soy. (La Presencia de Jesús es muy vívida. Como si saliera de una “niebla”, Le veo y Le sien- to mejor que estos últimos días, cuando me machacaba Satanás. En este momento es como si Jesús estuviera de nuevo en la tie- rra, encarnado, o como si yo me encontrara en un tiempo anterior, durante Sus días aquí, entre nosotros. Todo está vivo, ¡es ma- ravilloso!) Vassula, todo lo queYo quiero esAmor. Glo- ria a Dios por enseñar estas cosas a simples niños y ocultárselas a los eruditos y sabios. (Al decir esto, Jesús levantó su hermosa cabeza hacia el cielo. Le complace mucho que yo no trate de racionalizar todo esto. Le gusta que creamos ciegamente e inocen- temente, en actitud ingenua.) Yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin. (Sentí con gran fuerza Su Presencia. Las “vibraciones” de Dios hacían vibrar todo mi cuerpo, mi mente y mi alma. Es difícil expresar todo esto con palabras. Al mismo tiempo me rodeaba Su Paz. Todo ello junto me proporcionaba un sentimiento maravi- lloso. Era como si me sumergiera en un mar de Amor. Me sentía transparente y dichosa, tan dichosa, que me rodaban lágrimas de felicidad por las mejillas.) No dudes jamás de Mi Presencia, Vassula. Permanece ahora junto aMí. Ora:Yo te escu- charé. (Jesús quería decir que lo hiciera en ese momento, en el estado en que Él me había puesto. Oré.) He escuchado cada palabra. (Recé el “Padre Nuestro”, pero muy lenta- mente. Me salió del corazón, mientras no

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=