La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 215 25 de abril de 1988 (He leído las tres oraciones, como de cos- tumbre, y repetí dos veces el “Gloria a Dios”.) Dios mío, ¿eres realmente Tú? Yo soy. Hija, a pesar de tu incapacidad para pro- fundizar en los dones queYo derramo sobre ti, te amo sin límites.Vive paraMí. Ponme en primer lugar. Mi Casa está en ruinas,Vassula. Quiero que se reconstruya. Yo te enseñaré cómo. ElAmor desea amor. Háblame como ahora. Siénteme. Estoy junto a ti. Ven a Mí libremente. Ábreme tu corazón. Trátame como a un amigo, como a tu Padre. Sin embargo, no olvides nunca que Yo soy Santo y tu Dios. Diles que las palabras fami- liares que salen del fondo de su corazón son más dulces que las palabras sofisticadas que salen de sus labios. NoMe tratéis como a un extraño. Yo, el Señor, os bendigo. 26 de abril de 1988 (Ayer, mientras hablaba con mi hermana sobre lo que Dios quiere que yo haga, en el calor de la conversación me sorprendí di- ciendo: “O Babas mou ipé na…” . Es decir: “Abba me ha dicho que…” En otras pala- bras: “Papá me ha dicho que…”Me encon- tré llamando a Dios del modo más natural “Papá” en griego. Me detuve en seco, porque vi a mi herma- na mirándome atónita. Me llevé la mano a la boca y le expliqué que había llamado a Dios “Papá” sin darme cuenta, porque me siento tan cercana a Él, que con frecuencia digo que tengo dos familias, una que se me ha dado en la tierra y otra que vive allá arriba y es mi verdadera Santa Familia.) Pequeña, quédate bajoMi Manto. Junto aMí estarás a salvo de las agresiones de Satanás. Sí, está redoblando sus esfuerzos, tendien- do toda clase de trampas. Te está acosando, hijitaMía, intrigando. Está en el colmo de su furor por todo lo que va a suceder. Te digo esto, hijita Mía, para que redobles tus ora- ciones. Señor. ¿Deseas que ayune? ¿Servirá de ayu- da, Señor? ¿Quieres hacerlo? Si Tú lo deseas... Sí, lo deseo.Ven, te ayudaré a ello. Vassula, cuandoMe llamaste Baba 1 recibí esta palabra como una joya. Qué poco te ima- ginas lo queme atrae la sencillez. Sí, te he lla- mado “descalza”, porque lo eres de corazón. Escúchame:Te he creado bajo Mi Luz, te he recibido en Mi Mansión Celestial, te he acogido para compartirMi Paz,Mi Cruz yMi Amor. Pronto te conduciré a una tierra don- de expandirás Mi Reino. Te aconsejaré y te instruiré, cuando llegue el momento. 27 de abril de 1988 (Estos días Satanás me ataca constantemen- te, susurrando a mi oído que de esta revela- ción no saldrá nada, haciéndome olvidar el bien que ha hecho ya y que sigue haciendo. Me ha hecho perder el sentido de la reali- dad. Me ha quitado la confianza en mí mis- ma, arrojándola lejos. Ha velado el amor que tengo al Señor de tal modo que ese gran amor que siento por Él parece enturbiado. Me ha presentado imágenes de lo real que es el mundo frente a lo falsa e irreal que es la espiritualidad. Me ha causado angustias y ha enredado mis pensamientos, llenándome de confusión. El Señor me lo había adverti- do. Cuantomás progrese Su revelación, más aumentarán los esfuerzos de Satanás por detenerlo todo. Sé que es Satanás porqueme deja el alma desconsolada y desesperada.) 1 ‘Baba’, en griego, corresponde a ‘Abba’ en arameo (‘Papá’). Cuaderno 24

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