La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 210 Cuaderno 23 aquella mezcla de óleo y mirra que había guardado, y lo hice. Se bendice así: Se tra- za la señal de la cruz con la mirra y el óleo en la frente, en la mejilla izquierda, en la derecha, en la barbilla, en la palma y dorso de las manos. El sacerdote había recitado algunas palabras referentes a la sanación del cuerpo y del alma. Jesús me dio a enten- der, por medio de una locución, que El mis- mo pronunciaría esas palabras. Más tarde, en la iglesia, se me iba la men- te a ratos por el problema de la lengua, pues casi no entiendo el griego clásico. Me re- sultó difícil fijar mi atención durante esas tres horas, pero Jesús se aseguró de que lo hiciera. Cada vez que me empezaba a dis- traer, Jesús intervenía diciéndome: “Quéda- te junto a Mí”, o “Permanece Conmigo”. Creo que lo debió decir unas diez veces.) 8 de abril de 1988 (Viernes Santo) ¿Jesús? Yo Soy, ¿por qué has dudado? 1 ¡Ah!Todo lo que te pido es amor. ¡Ámame y Mi sed se apagará! ¡Ámame yMis Llagas se aliviarán! ¡Ámame yMi Espíritu exultará en ti! ¡Ámame y derrotarás aMis enemigos! Mi Espíritu está sobre ti, hijita Mía. ¿Nosotros? ¿Tú yYo? Sí, Señor. Sí, Santa María. Nosotros para siempre jamás. 9 de abril de 1988 (Pascua – Sábado Santo) Te amo. Estás ahora unida a Mí y bendigo cada paso que das, hijita Mía.Yo soy El Re- curso de tu vida. Yo soy La Resurrección. Señor, aunque este Mensaje ha convertido a muchos laicos, que se alegran de ello, a mí me entristece que hayamos enviado al menos treinta y tres copias a otras tantas autoridades eclesiásticas y solamente dos han respondido, uno para decir que no se sentía autorizado para pronunciarse, el otro para decir que estaba agobiado de trabajo y no tenía tiempo para esto. Señor, ¡me sien- to triste! Vassula Mía, deja que sea así. Déjame libre de actuar aMi manera. Un díaYo estableceré las Obras que te he confiado. Tú, hijita Mía, llevarás este nombre: “Víctima del Amor”. Nunca te abandonaré, ni te fallaré jamás. Cada palabra será escrita miles de veces has- ta el Fin de los Tiempos. He establecido Lazos Eternos entre tú yYo. Estos Lazos son la Alianza de Amor entre nosotros. Estos Lazos llevan Mi Nombre y son para siempre jamás, para toda la Eterni- dad. Yo, el Señor, os amo a todos y es en atención a aquellos que buscan La Verdad por lo que vengo a mostrarles de nuevo qué es realmente La Verdad y lo que significa, puesto que lo han olvidado. Yo Soy la Ver- dad y la Verdad esAmor, Amor Insondable, Amor Sublime,Amor Eterno. Mi Libro es un Libro deAmor. Esposa Mía, ven y ámame. Tu amor Me glorifica. Comprende ahora por qué he des- cendido a través de ti, hijita. No es simple- mente para manifestar en ti MiAmor, y por ti sola, sino por todaMi creación 2 . Vengo a re- cordarles cuánto los amo. 1 Estaba buscando en la Biblia dónde estaban escritas las palabras que dijo Jesús el 29 de marzo de 1988: “Derrama- ré Mi Espíritu sobre toda la humanidad”. Las encontré en Hch 2,17 y sabía que estaban también en otro lugar de la Biblia, porque Jesús me había mostrado una vez ese pasa- je. Pedí a Jesús que me mostrara de nuevo la ubicación del pasaje en toda la Biblia. Después de buscarlo durante un rato y no encontrarlo, ¡parecía como si estuviera buscando una aguja en un pajar!, pensé que tal vez Jesús no me había oído, y levanté la voz: “¡Oh. Jesús, quizá debería gritar, puede que no me hayas oído!”. Antes de acabar la frase , descubrí que la estaba pronunciando delante de la página exacta que buscaba. La tenía delante de la nariz. Por eso me dijo Él: “¿Por qué has dudado?” 2 Jesús enfatizó esta palabra: ‘¡Tooodaa!’.
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