La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 21 (Por la noche, mientras estaba abajo en el hall y a punto de subir las escaleras, con las manos llenas de vasos, discerní muy clara- mente una enorme cruz oscura en el tramo superior de la escalera. Era inmensa. Jesús pendía en ella, gimiendo, agonizante, cu- bierto de magulladuras y de sangre. Tenía que pasar a su lado, no sabía qué hacer. Al pasar junto a la cruz oí a Jesús llamarme: “¡Oh, ayúdame, Vassula! ¡Ven junto aMí!”. Subí a todo correr, dejé los vasos sobre la mesa, tomé mi cuaderno y Jesús escribió: “Mi agonía es inmensa. Son muchos Mis sufrimientos. ¿No querrás ayudarme, a Mí que he muerto por ti? Estoy clavado en Mi Cruz y no puedo ir a ti, así que ven tú, te quie- romás cerca.Vassula, cómo os amo a todos... Sana aMis hijos, llámalos, haz queMe amen. Bendita seas. Quédate junto a Mí. Te amo” . Al escribir esto me sentía tan alarmada que no me di cuenta de que en pocos instantes me había cubierto de sudor...) Vassula,Yo, Jesús, estoy sufriendo, y tú dis- cerniste perfectamenteMi Cruz y aMí en ella. Quiero que sientas Mi agonía; sufre Conmi- go, hijaMía.Vive enMí y te dejaré sentir Mi Corazón traspasado, herido por la lanza y herido por tantas almas muy amadas.Te amo. ¿Podrías rechazarme?Yo que he sufrido y he muerto por ti, ¿tendrá tu corazón el valor de resistirse aMí? He sufrido por amor, te he lla- mado por amor, te bendije, te alimenté...Aho- ra, puesto que te he escogido, espero queMe consueles, que Me ames ardientemente. Es- pero que Me respondas. Vassula, no temas, abandónate plenamen- te aMí. Sí, entrégate totalmente, abandonán- dote enteramente a Mí y déjame libre de ha- cer contigo lo queYo quiera. Ya he aceptado trabajar para Ti, Señor. Aho- ra puedes, pues, hacer de mí lo que Te plaz- ca, Señor. Sí, entrégate. Te amo. Me gusta oírte decir que te entregas. No Me rechaces nunca ja- más, porque MiAmor por ti no tiene límites. Continuaré Mis enseñanzas confiándote un secreto. Vassula, toma tu cuaderno. No te- mas, pues Mis enseñanzas vienen de la Sa- biduría. No todos los misterios han sido aún revelados. Todas las obras se dan a aquellos que saben cómo amarme. (Tomé entonces mi cuaderno y Jesús me con- fió el secreto. Luego me dijo: “Te revelaré muchas más obras ocultas”. Ése fue el ter- cer secreto.) Cada día que pasa te acercas más a Mí. ¿Qué quiere decir eso? Eso quiere decir que pronto estaré contigo. (¡La muerte no me asusta nada!) 12 de febrero de 1987 Dios Todopoderoso, no quiero caer en la vanidad ni en el propio interés. ¡Te pido que me ayudes! ¡Quiero seguir siendo una nada, quiero seguir siendo sencilla y darte a Ti toda la gloria! Vassula, Yo soyYahveh. Te amo. Toda autoridad vendrá de Mí, pequeña. Siempre te recordaré tu pequeñez. Te daré a entender cómo actúo. Encuentra la Paz, Vassula. Pronto estaré contigo. (¡Me sentí aliviada, sabiendo que Dios me recordará siempre mi nulidad! Pasé un día horrible: sólo tenía dudas, pensando que esto es imposible y que todo es falso. Me parecía que lo que está ocurriendo no su- cede realmente. Sin embargo, oí cómo Dios me llamaba. Es como si fuera absolutamen- te real, aunque sin serlo. De repente me sen- tí de verdad la más miserable de todas las criaturas. ¿Qué es lo que está pasando real- mente?) Vassula, ¿te has olvidado de cómo eras hace un año? Bienamada, deja que te lo recuerde. Cuando Yo, Yahveh, pasaba entre los muer- Cuaderno 7

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