La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 207 que le he dado la gracia de la inteligencia y de la percepción, no tendrá capacidad para cambiarmientras rehúse dejarme entrar.Yo no pido nada, sólo pido un poco de reconoci- miento, un poco de amor. ¿Te das cuenta, Vassula? (Jesús estaba triste.) Crearla fue una delicia para Mí, pero ¿cómo va a saber todo esto si Me rechaza? Sí 1 , Vassula, ámame.VassulaMía, me consuelas. Repara por aquellos que no sienten ningún amor por Mí. (Jesús escribió esto a propósito de una in- vitada, una persona de mi familia que vino a pasar unos días con nosotros. Cuando oyó hablar de estos mensajes, me pidió ojearlos. Leyó algún pasaje del cuaderno 17 y lo dejó con un bostezo diciendo: “Creo que, cuan- do llegue a la edad de jubilación, me ocu- paré de las rosas de mi jardín y de mi vida espiritual, pero no ahora”. Me pidió estar presente mientras yo escribía, para obser- var este fenómeno y satisfacer su curiosidad, pero yo me negué. Nadie puede observar- me, a menos que Dios lo llame para ello. Esto ha sucedido en dos ocasiones: una, en un caso especial, otra en el Centro Caris- mático Católico de Dacca. Es sagrado y no debe ser profanado por simple curiosidad.) 30 de marzo de 1988 (Hoy Satanás estaba desesperado y trata- ba por todos los medios de convencerme de que todos estos mensajes no valen nada, y que debería abandonar mis escritos y mis encuentros con Dios. Yo necesitaba sentir- me segura, porque mi debilidad me arras- traba hasta el fondo, al darme cuenta de mi fragilidad ante la duda. También tengo mie- do de que Dios se canse, después de todo, y pierda la paciencia conmigo.) Flor, no tengas miedo de Mí. Yo no te haré daño ni te rechazaré. No te he elevado hasta Mí para apartarte ahora de Mí, ni para mani- festar la menor cólera o rigor contigo. Te he formado con ternura y amor, te he conducido con amor, te he alimentado con amor. He tra- bajado contigo con suavidad. No tengas mie- do de Mí.Ven, aprende queYo soy Manso y Suave. Paz a tu alma. ¡Te amo! Señor, gracias por Tu paciencia y por co- rrer en mi auxilio. Te bendigo, Señor. 31 de marzo de 1988 Vassula, no dudes jamás de que soy Yo, el Señor. No temas, soyYo, Jesús. (Me aterraba pensar que quizás todo esto no viniese de Dios. Pero, entonces ¿cómo se ha escrito todo esto? Estaba confusa.) Vassula, soy Yo, Jesús, tu Salvador, que te ha salvado y resucitado de entre los muer- tos.Ven, no tengas miedo...Deseo promover Mi Iglesia. La herejía se ha infiltrado en ella y, de este modo, ha confundido LaVerdad y ha causado divisiones entre vosotros, desvián- doos de LaVerdad. Mi Iglesia necesita ser vivificada. Orad por aquellos sacerdotes, obispos y cardenales que no tienen nada que ofrecer a Mis corde- ros, porque ése es el resultado de su desvío. Han estado, y siguen estando, inactivos, sin buscar jamás Mis intereses sino los suyos. Han creado un desierto en su propio interior, y lo saben. No hay cordero que se sienta atraído por el páramo. Y, naturalmente, las ovejas se descarriarán y andarán errantes porque no tienen pastor que las guarde, las ame, las cobije y las alimente. He revelado al mundo muchos portentos desde el principio de los Tiempos, biena- mada. Puesto que el mundo rechaza Mis Obras Celestiales, privándoos de toda espe- ranza y alejándome así, Mi cólera arde contra esos pastores. Se acerca la hora en que les revelaréMi Gloria, y lo indicaré por medio de 1 El ver a Jesús tan triste me hizo llorar. Cuaderno 23
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=