La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 204 Cuaderno 22 los rituales y los sacrificios si falta el amor entre ellos? Flor, ¿qué mayor alegría que la deMis dis- cípulos descalzos 1 ? ¡Cuando no tenían en la mano más que un cayado para guardar Mis corderos!Yo amo la sencillez. La sencillez y la pobreza Me enamoran. Mis verdaderos discípulos iban descalzos, pero eran ricos en espíritu. Vassula, ¡ánimo! Estoy crucificado, exten- dido enMi Cruz por losMíos. Estamos com- partiendoMi Cruz,Yo y tú, tú yYo. ElAmor está sufriendo... 24 de marzo de 1988 La paz esté contigo. (Es Santa María:) Te amo. Glorifica aDios, ora por la redención de las almas. Glorifícale obedeciendo SuVo- luntad, siendo Sumensajera. El te ama tierna- mente, alma. No te canses jamás de escribir. Ven a orar, diciéndole esto: “Dios Todopoderoso, enseña a Tu sierva Tus Caminos. Enséñame la humildad, la paciencia y el amor. Guíame por Tu Senda de Rectitud y de Virtudes. Yo me entrego aTi, ofreciéndote mi voluntad. Perdona mis pecados, renuévame, hazme digna para que puedas servirte de mí plenamente. Amén”. ¡Ah,Vassula!,Yo velaré siempre por ti.Toma Mi Mano. Ecclesia revivirá y al final Nuestros Cora- zones 2 triunfarán. Mis apariciones son para estimular en las almas las Obras de Dios, son una llamada a volver a Nosotros, una advertencia. Este año Me apareceré a muchos. Daré visiones y ha- brá videntes. Ora para que la Santa Iglesia vuelva a ser como al principio, cuando toda Obra de Dios era acogida sin incredulidad y menosprecio, sin dudas. Ora para que la fe de la Santa Iglesia sea otra vez renovada, como en el pasado, y crea en los Milagros, las apariciones y las visiones, porque esta es una manera que tiene Dios de hablarnos. Ruega por una renovación. Gracias, Santa María 3 . No te preocupes, estoy orando día y noche. Aquí está Jesús. Vassula 4 , Yo soy. Mírame, alma. No encuen- tro ninguna santidad en ellos. Jesús, ¿en los que niegan Tus Obras actua- les? Sí. Ninguna santidad. Cada vez que clamo desde Mi Cruz sucede que, en ese preciso instante, veo a uno de los Míos ceder ante Satanás. Vassula, Mi propiedad, Mi sacerdote 5 , te amo. Jesús, ¿por qué me llamas “sacerdote”, cuando las mujeres sacerdotes no se admi- ten? Yo te he santificado, alma. Te he escogido, alma. Comprende queMis Ojos ven tu alma, Mi Corazón siente tu alma.Yo amo tu alma, no tu cuerpo. Tu alma está en el interior de tu cuerpo. Trata de percibirMis Palabras 6 . Con- sidéralo comoYo, tu Dios, lo veo. 1 Sencillos, sin malicia y humildes. 2 Los de Jesús y María. 3 Pedí a Santa María que rogara por nosotros. 4 Discerní a Jesús, pero no estaba segura de ello. 5 1P 2,9. 6 Dios no quiere que malinterpretemos este pasaje. Todos sabemos que nuestro cuerpo es el Templo de Dios, sin embargo Dios trabaja en nuestra alma, y embellece nuestra alma y no nuestro cuerpo.
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