La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 203 mada, te estoy esperando. Te amo infinita- mente. Te amo, Señor y Salvador. Por favor, enséñame a complacerte para que pueda estar Contigo, para que puedas servirte de mí. Te estoy enseñando. Sé dócil y ocúpate sólo de Mis intereses. Nosotros, en todo momen- to, Yo para ti, tú para Mí. Yo Soy está a tu lado. Ruega,Vassula, por la salvación de las almas.Yo te he creado para este Mensaje. Gracias Jesús. 23 de marzo de 1988 ¿Jesús? Yo soy. El Amor triunfará. Yo soy el Amor. RecibeMi Paz, no temas, soyYo, Jesús. ¿Quie- res venir? Estoy esperando. Te conduciré a donde he conducido también a otros: a amar- me. Bienamada, te llevaré a ello. Ora,Vassula Mía. Ten cuidado de las trampas del demo- nio, porque si Mi creación no cambia ni se arrepiente... ¡Señor ¿Cómo dices “si...”, cuando muchas veces dices que Tú nos cambiarás y que Tu reino vendrá? No lo entiendo. Escucha y comprende. Os he dado la liber- tad de escoger. Yo, el Señor y Soberano, la Luz, desciendo sobre vosotros, creación. Desciendo a estas densas tinieblas para ofreceros Mi Corazón en Mi Mano, para redimiros y resplandecer sobre vosotros. Vengo a lavar vuestros innumerables peca- dos y ofensas contra Mí. Vengo a llamaros de vuelta a Mí.Vengo a unir Mi Iglesia.Ven- go a recordaros a quién he dadoYo, el Señor, la Autoridad y las Llaves del Reino de los Cielos.Vengo a enseñaros a todos a honrar a Mi Madre y a doblar vuestras rodillas ante Ella, porque está coronada por Mi Mano y es la Reina del Cielo. ¡Creación!Tened cuidado con el demonio, porque está redoblando sus esfuerzos para haceros caer en su trampa y, mientras tanto, pretende no existir para poder maniobrar sin causar miedo.¡Oh, creación! ¡Está preparan- do un gran holocausto con vosotros! ¡Oh, cómo estoy gritando desde Mi Cruz! ¡Crea- ción volved a Mí! ¡No le dejéis que os haga caer en la trampa, al renegar de Mí! Rogad, rogad por el regreso de las almas. Que todas las almas aprendan las oraciones que te he dado 1 , que aprendan esas oraciones. Yo os amo a todos. Hija Mía, no te canses de venir a Mí, arrodillándote y escribiendo. Yo soy tu Sal- vador, tu Esposo que comparte todo conti- go. Ven, consuélame, estoy cansado. ¡Oh, ven, Señor! (Jesús parecía triste y cansado, con Sus anchas espaldas ligeramente encorvadas. Yo siento lo mismo. Quiero agradarle. Rue- go a diario para que el Papa acepte ahora Su llamada. Tengo la esperanza de que Su Santidad recibirá el mensaje de Jesús el vier- nes, día 25.) ¿Recordarás Mi Presencia,Vassula? Sí, Señor Jesús, lo haré. ¡Nosotros! Sí, nosotros, para siempre jamás. (Hoy Jesús está cansado y triste.) La paz esté contigo, alma. Estoy cansado, cansado de ver cómo fal- tan el amor y la sencillez. ¿De quéMe sirven 1 Esas oraciones son: El “Acordaos” de S. Bernardo, la “Oración a S. MiguelArcángel” y la “Novena de confianza al Sagrado Corazón”.Yo las digo cada día antes de escribir. En ocasiones las recito dos veces. Cuaderno 22 ΙΧθΥΣ

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=