La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 199 (Dios parecía dolido y triste. Si no fuera Todo Misericordioso y Tierno, podría ha- bernos golpeado fácilmente y acabado con nosotros. Pero, por Su Misericordia Ilimi- tada y Su Amor Infinito, tiene piedad de nosotros, nos perdona y nos sana.) Sí, os amo a todos, a pesar de lo que habéis llegado a ser. ¿Os abandonaría Yo jamás? ¡Nunca! 11 de marzo de 1988 ¡Gloria aDios! (Después de haber leído las tres oraciones, oí voces desde el Cielo que decían: “Gloria a Dios, así estaba escrito”. ) ¿Jesús? Yo soy. Estoy cerca de ti. Ora, bienamada, por la conversión de Rusia. Rusia será resucitada por Mi Mano Divi- na, y en ese momento álgido de Santidad, cuando Mi Mano se pose sobre ella para calentar su frío corazón y reanimarla, resuci- tará del silencio de la muerte y de su mundo de tinieblas aMiMundo de Paz y de Luz. Con gran clamor, manifestará su alegría al percibir a su lado a Su Salvador. Yo la levantaré hasta Mí yMi Llama deAmor inflamará su corazón, purificándola y dejándola en total arrobo por Mí, su Dios. ¡Oh Rusia, Mi Rusia! ¡Cómo te amo,Yo, el Señor! 1 ¡Cuánto he llorado al contemplarte muerta! Derramé tantas lágrimas amargas y llenas de pesar sobre ti, bienamada, cuando te perdí…y todo el Cielo estaba en duelo por ti. ¿Por qué, por qué, amadísimaMía, Me re- chazaste, traspasando Mi Corazón, lleno de Amor y deTernura? (Sentí a Santa María junto a mí.) Paz a ti, hijita Mía. Yo soy tu Santa Madre. Ora por tu hermana, porque el Señor está hoy a su lado, y pronto Su mano divina tocará su corazón frío ymuerto. ¡Oh creación! El Señor hará revivir a tuHermana-tan-falta-de-Amor. Estate atenta, hija Mía, porque su tiempo de gloria está próximo. ¿Petro? 2 ¿Mi amadísimo Petro? 3 . Sí, Vassula. Durante años te 4 he estado supli- cando que consagraras a Rusia. Ahora, el Señor y todos los Santos Mártires han oído tus súplicas y tus clamores. Todos tus sacri- ficios no han sido en vano, bienamado. To- das tus lágrimas no han sido derramadas en vano. Esas lágrimas han sido un bálsamo para el Corazón herido de Jesús. Alaba al Señor, Petro. Jesús está a tus mismas puer- tas, llamando. Paz a ti. Paz a todos vosotros.Yo os amo a todos. 13 de marzo de 1988 Señor mío, gracias por todos los favores que me has concedido, para estar Contigo de esta manera tan especial y cercana. Amén. Vassula, estas gracias te han sido dadas para Mis intereses y para Mi Gloria. Permíteme utilizarte. Sé consciente de cuál es tu tarea. Ven,Yo te ayudaré. Vassula, ha sido Mi voluntad inspirarte. Ten fe, hijitaMía. Ha sidoMi voluntad inspi- rar a Mi Johannes 5 que pidiera un Nuevo 1 Dios hablaba de nuevo con tanto amor como ningún ser humano puede hacerlo: sólo El. 2 De pronto, Santa María volvió la cabeza hacia Juan Pablo II, como si él estuviera presente.Al pronunciar su nombre, Su voz, aunque triste, se volvió muy dulce, llena de un amor especial hacia él. 3 SantaMaría trató de contener Sus lágrimas, pero no pudo. Pronunció estas palabras, rompiendo a llorar. Lloró mu- chísimo, derramando muchas lágrimas, y yo empecé a llo- rar con Ella. Sentí que nuestra Santa Madre tenía una gran “debilidad” por “Petro”. 4 El Papa Juan-Pablo II. 5 Al Papa Juan XXIII, que oró por un Segundo Pentecos- tés, también se le llamó el Papa de la Unidad. Cuaderno 22
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=