La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 191 Tus lágrimas, hijitaMía, tus lágrimas de amor y de anhelo por Mí, son un bálsamo que ali- via Mis Llagas. Oh, hija Mía, Mi mirra, Mi resto, ¡cómo te amo! Tus suspiros, prometi- da, son para Mí como un millón de palabras de amor. Santificada por Mi Mano, flor Mía, no te desesperes.Abel no será aplastado esta vez...Abel vivirá. ¡Sí! Haz un cielo paraMí en tu corazón. Estoy fatigado y necesito descan- sar. Perfúmame, flor, alíviame con tu amor. Pequeña, te revestiré de belleza. Perdona- ré tus pecados y no quedará nada de tus an- tiguas vestiduras. Embellecerás, flor, te reno- varé enteramente.Vassula, te amo yMi gracia está sobre ti. Ven, toma Mi Mano, Yo te es- toy guiando. (Santa María:) “OVassula, min amfivalis, Se zitao; tha zissis mono yia to Christo; to Potiri Tou ine ksekhilome tis amarties tou cosmou; afto ine to telefteo Tou Minima, ean to arnithoun thafisso to Kheri Tou na pessi apano tous; then tha boresso alo na to kratisso; ekhi varini. Avrio Vassula, tha kano to thavma Mou, i ora plissiazi.” 1 (En esos días, en que me enseñaba nuestra Madre Bendita, me di cuenta de que me es- taba acentuando mucho la palabra “Ma- dre”. Me estaba enseñado que Ella es la Madre de todos. La otra cosa que aprendí es que Jesús y nuestra Madre son inseparables. Donde está Jesús, allí está también nuestra Madre. Sus Corazones están unidos y son uno solo. Cuando nuestra Madre habla de “El Fin de los Tiempos” hay que entenderlo como “El Final de una Época”. La época presen- te que estamos viviendo es una época mal- vada y apóstata. Por lo tanto, Dios intervie- ne.) La conversión está amano 2 . El Reino deDios está en medio de todos vosotros. Tened pre- sente el Fin de los Tiempos, tened presente cómo Su Mensaje sanará Su Cuerpo y lo unirá.Tened presente cómo el Plan de Salva- ción de Jesús redimirá a millones de almas. Su Mensaje de Paz y Amor atraerá a Nues- tros hijos de nuevo al Amor. Jesús los con- vierte en cuanto prueban Su Pan: Su Pan es el fruto delAmor. ElAmor os restablecerá a todos. ElAmor y laMisericordia os desenre- darán de las redes impías de Satanás.Venid, bienamados, haced laVoluntad de Dios. Yo estoy siempre a vuestro lado. Os he bende- cido por acordaros de Mí. ¿Haréis esto por Mí? RecibidMi paz 3 . 4 de febrero de 1988 (Esta mañana pude ver a Jesús muy clara- mente. A veces me asalta el temor de que todo esto pudiera ser falso, que quizás no Le veo realmente sino que imagino verle. Sin embargo, cuando me ocurre esto, Él me convence de alguna manera de que todo lo que veo es exactamente así.) ¿Eres realmente Tú, Jesús? Yo soy. Me has visto como te he enseñado a hacerlo.Te voy amostrarMi Corazón. Escri- be lo que ves y sientes en Mi Presencia. (Cuando estoy en presencia de Dios, me siento transportada. Quisiera que ese mo- mento no acabara nunca. No necesito nada más. Todo alrededor de mi pierde total re- lieve e importancia. La Presencia de Dios ocupa cada rincón vacío, te llena totalmen- te y te hace sentirte colmada, completa. Veo a Jesús vestido como solemos conocerlo. Mis oídos pueden percibir casi físicamente el roce de su túnica, Sus pasos. 1 Griego: “¡Oh, Vassula, no dudes! Yo te estoy llamando. Vivirás sólo para Cristo. Su Cáliz está rebosando por los pecados del mundo. Este Mensaje es Su Último Aviso. Si lo rechazan, dejaré que SuMano caiga sobre ellos. No podré retenerla más. Se ha vuelto muy pesada.Vassula, realizaré pronto Mi Milagro. La hora se está acercando”. 2 En otras palabras, la renovación de la Iglesia. 3 Esa misma noche, si el demonio hubiera tenido la liber- tad de atacarme físicamente, me habría matado.Atormentó mi alma de nuevo, manifestándome su odio. Cuaderno 21

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=