La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 189 ¿La conversión? Sí,Vassula Mía, Mi sacerdote, ahora tú tam- bién lo sabes. Mi mayor milagro, hija, es la Conversión. Al final, hija, Nuestros Corazones triunfa- rán. ¿HijaMía 1 ? Sí, Santa María. Ven a verme aMi Iglesia deTurín. ¿Me ofre- cerás entonces tus votos? Lo haré, Santa María. Me alegraré de verte allí. Díselo también a Ismini. Trae también contigo a tus amigos. Los bendeciré a todos. 31 de enero de 1988 Vassula, estamos los dos junto a ti. (Justo antes, cuando estaba sentada en el sofá, había sentido la túnica de Jesús rozar mi brazo derecho. Él posó Su mano sobre mi hombro y me pareció sentir de nuevo vi- vamente Su Presencia. Me levanté para ir a escribir y noté que Santa María se sentaba junto a mí.) El voto queYo te pido es el de fidelidad. Sé fiel a Jesús.QueÉl seapara ti el Primero. Estate dispuesta a hacer Su Voluntad. Santa María, creo que todavía no me doy cuenta: sé que no me hago cargo plenamen- te de todo esto. Hijita Mía, Dios ha puesto un velo ante tus ojos.Acepta Su modo de obrar en ti. Confía enÉl. Vassula, te estoy esperando enMi iglesia 2 . Bendeciré a todos los que entren enMi Casa. Sí, bendeciré a todos los que vengan a Mí. Vassula, no te desanimes cuando lleguen las pruebas. Continúa orando.Ven aMí.Ben- dice a los que te persigan, ora por tus opre- sores, retribuye el mal con el amor. Al final, Mi Corazón Inmaculado triunfará. En Fátima realicé un Milagro grandioso para que todo el mundo creyera. Lo llamáis “El Milagro del Sol”. ¿Sabes, flor, que Dios permitió a tu espíritu entrarAllí? Has entrado en SuMorada,Vassula, ¡qué poco conscien- te eres del favor que Dios te ha concedido! Sí, Santa María, nunca me doy plena cuen- ta, pero si ésta es la Voluntad de Dios, acep- to las cosas como son. Sí, no busques nunca el porqué.Acepta con gratitud todo lo que Dios te ofrece. Obedece los requerimientos de Dios con agrado. Man- teniendo tus ojos velados, Él impide que tu alma se enajene con todas las gracias que derrama sobre ti.Te ha permitido entrar en Su Lugar Más Santo, donde millones de sera- fines rodean Su Trono, adorándole incesan- temente. Sólo Sus más Santos Ángeles tie- nen derecho a entrar en la Santa Morada de Dios.Ahora sabes, hija Mía, el gran privile- gio que te ha otorgado. Santa María, perdóname por no darme bas- tante cuenta. Intercederé por ti. Gracias por ayudarme, Santa Madre. Aquí está Jesús. Vassula,Yo también estaré presente 3 . Bende- ciré a todos los que vengan. Ahora, ven. Siénteme, alégrame, sonríeme. Habla, y queYo oiga tus palabras. Búscame junto a Mi Madre, tu Santa Madre. Estamos juntos.Te amo. 1 Habla nuestra Madre Bendita. 2 En Turín. 3 Jesús me lo hizo comprender en Turín, en la Casa de Santa María. Cuaderno 21

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