La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 187 Sí,Vassula Mía, estoy herida por el repetido error que cometen las autoridades eclesiásti- cas al rechazar Mi Mensaje de Garabandal. Garabandal es la amplificación del Mensaje de Fátima. Vassula, descansa ahora. Te llamaré maña- na... Sí, Santa Madre, bendita seas. Hija, ven a Mí cuando lo desees. 29 de enero de 1988 (La pasada noche soñé claramente con mi muerte, de qué manera voy a morir. Mien- tras me estaba muriendo, Jesús me sostenía. Yo estaba de pie, tambaleándome. Me hizo apoyar la barbilla en Su hombro. Sentí Su cabello rozando mi mejilla derecha. Su ca- bello era igual al de la imagen del Santo Sudario, como si hubiera pasado por malos tratos. Él me ayudaba, susurrándome pala- bras de consuelo, mezcladas con instruccio- nes sobre cómo debía hacer para disten- derme y dejar que mi alma saliera de mi cuerpo, porque Él la recibiría. A veces ha- blaba como un médico. Nada de lo que veía era alarmante y en ningún momento sentí la menor angustia.) Vassula, estamos juntos, hijita. (Era Jesús con Santa María.) Flor Mía, cuando te llegue el momento, Yo, que soy tu Segador, te arrancaré y te trasplan- taré a Mi Jardín de delicias. Vassula, lo que has visto era sólo un reflejo de la realidad. Ven ahora y arrepiéntete, bienamada. Te es- cucho. (Me arrepentí y pedí perdón de mis peca- dos.) Todo está perdonado. Te enseñaré integri- dad y cómo vivir santamente. No peques más. (Santa María:) Sí,Vassula, ama a Dios con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Él te ama sin límite. Sí, hijita, no olvides nunca cómo te ha librado del mal. No descansa ja- más.Va con SuCorazón en lamano de puerta en puerta, esperando, anhelando que esa alma Le oiga. ¡Ay! Le oyen tan pocos... Vassula ¿sabes cómo trabajo Yo? No, no muy bien… Yo oro, oro por la salvación de las almas. Os protejo del mal. Yo soy vuestro Escudo. Como cualquier madre que protege a su hijo de todo daño, Yo os protejo de Satanás y de sus redes impías. Vassula, oro para que las almas vuelvan a Jesús. Yo las reúno y les bendigo. Es verdad que no Me ven, pero muchas de ellas Me sienten. Me gustaría poder darte algo que Te hicie- ra verdaderamente feliz, algo que esté den- tro de mis posibilidades. ¡Ah,Vassula!Trata de complacerme de este modo:obedece, obedece laVoluntad deDios. ¿”Poss”? 1 No trates de comprender por qué Dios ha venido a ti con Su Mensaje y no a otros. Acepta. Obedécele cuando te pida algo, hiji- ta. ¿Has estado rezando las oraciones que Él te ha pedido que reces antes de escribir? No. Yo te ayudaré, Vassula. Santa Madre, ahora Jesús está enfadado conmigo, y también decepcionado, ¿no es así? (Me odiaba a mí misma. Nunca quise decep- cionarle.) 1 “¿Cómo?’, en griego. Cuaderno 21

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=