La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 186 Cuaderno 21 vo a los ojos de las autoridades eclesiásti- cas, para confundirlas. Ha sembrado sus se- millas en su corazón 1 para que nieguen Mis apariciones e impidan que Mi Mensaje se haga universal. Vassula, Nuestros Corazo- nes están sangrando, heridos por las espi- nas que les han clavado. ¡Cuánto lloro por vosotros, hijos! Os amo,Vassula. ¡Mi Cora- zón herido se desgarra al veros barridos por la cola del dragón! (Santa María estaba llena de dolor.) Vassula, te voy a decir algo al oído, escucha. (...) Sí. (Santa María me susurró un secreto al oído. A veces pienso que estoy soñando y que aca- baré por despertarme.) Vassula, es porque Jesús te ha puesto un velo delante de los ojos. Levantará ese velo en el momento oportuno. Quiero que confíes enÉl, hija. Permítele guiarte de estemodo. No te aflijas, flor, estoy siempre contigo. ¿Recuer- das cómo Me aparecí delante de Mi Iglesia, en Turín? ¡Sí! (Santa María se apareció a mi prima bajo el aspecto de una estatua enorme, para in- dicarnos dónde se encontraba Su Iglesia.) Sí, Me aparecí para llamaros. Quería que en- trarais en Mi iglesia, hijita bienamada. Me aparezco en diferentes sitios y a muchas al- mas, para llamar a Mis hijos. ¡Si tan sólo su- pierais cuánto os amo a todos! Quiero abrazaros a todos y atraeros a todos junto a Mi Corazón. (Un triste pensamiento cruzó mi mente. Po- dría ser que la enormidad de esta revelación fuera la razón por la que las autoridades religiosas estén dudando. Una vez más, está más allá de su sabiduría, como Jesús ha di- cho ya dos veces. Dudas, dudas, dudas, es- cepticismo, escepticismo, escepticismo...) Hijita, ¿por qué te olvidas de cómo lo pasó Jesús cuando estaba encarnado en la tierra? Fue perseguido, ridiculizado, y los fariseos no Le creyeron. Hoy día, hija, ellos 2 no creen en muchas de las Obras celestiales de Dios. Hija Mía, vuestra época ha caído tan bajo como Sodoma. Jesús te avisó de que tus opresores serían muchos, pero Yo te estoy protegiendo de lo peor que podría haber ocu- rrido. Vamos, Vassula, no olvides el aconteci- miento del Lugar más Sagrado de Dios. Te digo esto para recordarte que Dios te ha co- locado en Su Sagrado Corazón.Te ha permi- tido penetrar en Su Luz, sí, “el Sol” 3 . Has vis- to el Lugar más Sagrado de Dios. Santa María, ¡no me di cuenta entonces de que esa enorme ‘Bola de Luz’ era la misma de Fátima! Tú no lo sabías entonces. ElAmor te levantó y te puso en Su Corazón. Hará otro tanto con el resto de Nuestros hijos. Estamos llaman- do a Nuestros hijos. Dios perdonará sus pecados, les enseñará a arrepentirse y a re- parar. Les enseñará SusCaminos. Los alimen- tará de Integridad y se convertirán. Ven, hónrame,Vassula, trátame como a tu Santa Madre, tú eres Mi hijita. Si, Santa Madre, ahora tengo una Santa Familia. Te amo. (Me preocupaba por el mañana.) No te preocupes,Yo te susurraré al oídoMis palabras.Yo, Vassula, soy laMadre de todos. Ven. (Sentí Su Corazón: Nuestra Santa Madre está tan herida como Jesús.) 1 Entendí “entre ellos”. 2 Muchas autoridades eclesiásticas. 3 Yo la llamo “el Sol”.

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