La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 183 y ellos enMí? Mi Mensaje de Fátima fue ig- norado y no lo aceptaron hasta que fue de- masiado tarde. Yo os amo a todos. Quien está hablando soy Yo, el Señor: jamás lo dudéis. Orad por aquellas almas que caminan en la oscuridad. ¡Oh Pedro 1 , nombrado por Mí, santifica- do por Mí! Mis ojos nunca te abandonan.Te he estado observando todos estos años. Ahora estoy a tu puerta, hermano. Eres Mío. Estoy llamando, ¿Me dejarás entrar? NoMe rechaces, Pedro,Yo te amo. Escúchame, es- cucha Mi Voz, reconoce MiVoz. SoyYo, el Señor. La paz esté en tu alma, ¡alégrate! He venido a unir Mi Cuerpo ensangrentado, he venido a reunir a Mis corderos, he venido a regar Mi jardín.Yo soy Jesús, vuestro Salva- dor. ¡Mira! 2 Mira, Pedro, Mi Sagrado Corazón está siendo una vez más traspasado por tan- tas espinas, ¡espinas queMe han clavado los que amo! MiAlma está de nuevo herida. Es- tán pisoteando Nuestros Corazones 3 . Nues- tros dos Corazones han sido una vez más coronados con dos coronas de espinas. Mi Costado está totalmente abierto yMi Sangre está brotando. Estoy a tu puerta ahora y trai- go conmigo Mi Plan secreto de Salvación. Está aquí. Esta Revelación es Mi Voz. Os amo a to- dos con todo Mi Corazón; con todo Mi Co- razón, os amo. 24 de enero de 1988 Vassula, deseo revelar Mis sentimientos a (…). ¡Escúchame, hermano! ¡Alma! Desecha para siempre la teoría de que “Dios sólo se acerca y eleva a las almas consagradas a Él”. Yo no Me acerco solamente a las almas pia- dosas. Yo no hago diferencias. ¿Por qué? ¿Soy acaso un Dios con predilecciones? Mi Corazón sufre al ver cuántos de vosotros creen todavía que Mis Gracias sólo se otor- gan a hermanas o hermanos consagrados. Hijo Mío, ¿ves qué poco comprendido soy por los Míos? (Jesús inclinó tristemente Su cabeza a un lado y levantó la mano hacia Su Corazón. Quedó un momento en esta actitud. Tenía una gran belleza.) Me he acercado muchas veces a los que es- tán fuera de Mi Iglesia, sí..., a almas misera- bles 4 …, convirtiéndolos en fieles seguidores Míos. He hecho de ellos discípulos, he he- cho de ellos santos. Sin embargo, muchos entre las autoridades eclesiásticas pasan por alto estas obras Mías y las ignoran. Jamás han reconocido a esas almas, no saben de ellas.Sus propias predilecciones les hicieron rechazar a muchas. La teoría de que “Dios sólo se acerca a las almas piadosas que lle- van hábito” es falsa. ¡Oh, que equivocados estáis! (El tono de Jesús, hasta ahora de tranquila tristeza, se transformó en desolado.) ¡Sí tan sólo supierais el número de almas a las que Me he acercado sin que llevaran ne- cesariamente hábito, ni Me tuvieran devo- ción, y de las que he hecho almas santas! Bienamada, ¿has olvidado realmente como túmisma sentiste el perfume deMi Pre- sencia? ¡Te inundé de Mi fragancia, bendi- ciéndote!Vamos, ya aprenderás. He conver- tido a muchas almas con Mi mensaje de Paz yAmor. Corderos extraviados han vuelto a Mí, cayendo enMis brazos. ¡Alégrate, alma! ¡Qué mayor milagro que el de un cordero ex- traviado que ha encontrado a su Dueño! ¡Quémayor alegría para el Pastor que encon- trar de nuevo a su oveja perdida! 5 ¡Anuncia Mis Milagros de salvación a tus hermanos! 1 De repente Jesús se dirige al Papa Juan Pablo II, como si le estuviera hablando directamente. 2 Jesús abrió Su túnica para mostrar Su Corazón. Quería que el Papa Juan Pablo II viera Su Corazón. 3 Jesús se refiere a los Corazones de Él y de nuestra Madre Bendita. 4 Jesús dijo esto con voz suave pero triste. 5 La suave voz de tenor de Jesús se llenó de gozo al decir estas palabras. ¡Su Corazón parecía explotar de alegría! Cuaderno 20
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=