La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 179 10 de enero de 1988 Dios mío, es estupendo oír hablar, de cuan- do en cuando, de almas que reciben Tus Obras como yo, de forma Sobrenatural, pero de manera diferente. Ya he oído hablar de dos señoras que reciben casi los mismos mensajes que yo, dados por el Espíritu San- to, ¡pero durante el éxtasis, como San Juan! Ofrezco gratuitamente Mi Palabra y lo haré siempre. Compláceme, bienamada y oraCon- migo. Mi Alma te ha favorecido. Ven, ore- mos 1 : “Padre Justo, estoy dispuesta a hacer Tu Santa Voluntad. Estoy dispuesta a progresar y a complacer a Tu Corazón, siempre tan Sensible, reemplazando las espinas con mi amor, esas espinas que están todavía en Ti. Amén.” Ven, te enseñaré otra oración de reparación muy eficaz. Repite después deMí estas pala- bras: “Yo creo, adoro, espero yTe amo. Amén.” Pero, Señor, esto lo dijo Tu ángel de la Paz en Fátima. Yo he enseñado a Mis ángeles a orar de esta manera. Ahora enseño a Mis hijos a orar de esta manera, en reparación. Sí, Señor, Tú eres realmente mi Esperanza, Tú eres mi Felicidad, mi Sonrisa. Yo creo en Ti. Tú eres la Alegría de mi vida, Tú eres mi Vida. Yo Te adoro y te rindo culto por siempre jamás. Amén. Ahora ven aMí 2 . Sí, haz la señal deMi Cruz. (Me levanté y fui hacia Él. Me arrodillé y me santigüé.) Sí, en la Trinidad. Te amo, hija Mía. ¿Noso- tros? Sí. Señor. Díselo…díselo… (El Señor quería decir con esto que, al ha- cer yo la señal de la cruz, la hice como me ha enseñado la Iglesia Ortodoxa: el dedo pulgar, el índice y el medio juntos. Un signo trinitario, confirmando la Santísima Trini- dad.) 12 de enero de 1988 Señor, Dios mío. Vassula, déjame ayudarte. ¿Recuerdas la vi- sión de las tres barras verticales y rígidas? Sí, la recuerdo, Señor. Pues bien, para poder unirse, deben doblar- se las tres. Nunca he dicho que sólo dos tu- vieran que ceder. Vassula, ¿te das cuenta de queYo, vuestro Dios, estoy en pleno proyec- to de uniros? Al comienzo de mi encuentro Contigo hoy, tenía la intención de preguntarte sobre el Mensaje de ayer, a propósito de la manera de santiguarse. Lo sé, hijaMía, por eso quiero que entiendas lo que pretendo decir con que “para uniros, 1 Jesús se acercó a mí y puso Su Mano sobre mi hombro. 2 Jesús quería decir ante la imagen de la Sábana Santa. Cuaderno 20
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