La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 177 armas. Satanás la deslumbró con su gloria y, aprovechando su ceguera, la sacó de los te- rrenos pantanosos y la puso en el desierto para quemuriera de sed.Yo la vi caminar des- nuda y forcejear en su propia sangre. La lla- mé, pero no quiso escuchar. La volví a llamar, pero no quería oírMi llamada. En cambioMe provocaba, llamando a sus hermanas meno- res a que apoyaran su conducta. Si se nega- ban, las forzaba con su espada. ¿No he di- cho, que ‘quien levanta la espada perecerá por la espada’? Racioné su pan para que necesitara Mi Pan, pero ella prefirió morir de hambre antes que comer de Mí. Exhausta y hambrienta, envió a sus hermanas menores a continuar sus malvadas obras en secreto, porque su vanidad estaba inspirada por laVanidad mis- ma, que es Satanás. Sus tierras no produ- cían lo suficiente para alimentarla. Llegó a ser, por decirlo así, “dependiente” de Mi enemigo. HijaMía, no hagas más ahora. Continuaré mañana este Mensaje. Ven que te bendiga, hija. Aliméntate de Mí. ¿Nosotros? Sí. Señor. 5 de enero de 1988 (Cuando volví a leer el pasaje sobre Rusia yaciendo muerta, lloré de nuevo amarga- mente.) No llores,Vassula, te he dicho que la resuci- taré. La quiero, Señor. Siento compasión por ella, Señor. La quiero. Ámala comoYo la amo. Es tambiénMi hija, tu hermana. Señor, ¿irás a ella y la resucitarás? ¿Volve- rá a Ti, Señor? Iré a ella, la resucitaré y la llevaré aMi Casa. Quiero que todos Mis hijos la amen. La ro- dearemos todos deAmor. Dios mío, has dicho que continuarías Tu Mensaje de ayer. Continúo. Cuando Rusia se volvió dependiente de Satanás, porque su tierra era estéril, él le ofre- ció el frutomortal que guarda en reserva para los queYo amo. Mata por etapas. Cuantomás se come de él, más se necesita. Es nocivo y mata lentamente. Él la alimentó con su fruto y la mató. Murió apretando aún ese fruto en la mano. Vassula, confía enMí,Yo la resucitaré. Hija Mía, quédate tranquila, no te preocupes. Déjame libre yYo llevaré a caboMis Obras. Me preocupo porque me has pedido que bendiga a Tus hijas de Garabandal y les dé a conocer Tu Mensaje. Luego, que deje que las autoridades lean cómo empezar a unir- se. Después, que les pida que santifiquen Garabandal y les haga entender que Garabandal es la continuación de Fátima. Luego, que les diga lo ofendida que está Santa María por no haber honrado sus apariciones en Garabandal, repitiendo el error de Fátima… ¡Oh Señor! Y ahora Ru- sia... Y Tú sigues insinuándome todo el tiem- po que es a Tu siervo Juan Pablo a quien debo entregar este Mensaje. ¡Y no he hecho NADA de todo esto! Tu Palabra está sobre mí y es pesada de llevar... Dilo ya. Iba a decir... “completamente sola” 1 . Per- dóname. Vassula, Yo la estoy llevando contigo: estoy compartiendo Mi Cruz contigo. Vassula, te perdono. Te he dado también testigos que 1 Me sentía avergonzada, pero como Él es La Verdad, me pidió que acabara la frase. Cuaderno 20
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=