La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 165 Tengo junto a Mí a tu Santa Madre, escucha Sus Palabras: “Hija querida, santifica Garabandal. Me he aparecido en Garabandal dando Mi Mensa- je. Mi Mensaje no fue difundido como se debía. Muchas almas sacerdotales han re- chazado Mis apariciones, denegándonos así un lugar en su corazón. PeroYo no he olvida- do a Mis bienamadas hijas. Hubo un tiempo en que ellas mismas dudaron y, cayendo en la confusión, negaron Mis apariciones. Esto fue permitido como ejemplo, para mostrar a Mis hijos 1 cómo y hasta qué punto reina la confusión en la Iglesia de hoy. He prometido que confirmaré Mis Apariciones de Gara- bandal. Las horas vuelan yMis Mensajes no han sido debidamente propagados, ni Mi Santidad ha sido honrada.” Dios mío, suena tan urgente como si tuviera que ser difundido hoymismo, en estemomen- to. Depende de Ti abrirnos el camino. Esta- mos dispuestos a difundir Tus mensajes, pero danos la fuerza, el valor y las posibilidades de cumplir Tus deseos. ¿Te abandonaríaYo ahora, Vassula Mía? No, Señor. Necesito Tu fuerza para conti- nuar. Recibirás la fuerza suficiente para llevar a cabo lo que has sido llamada a realizar. 6 de diciembre de 1987 Vassula, escribe: Yo, el Señor, deseo que veneréis las Esta- ciones deMi Vía Crucis. Introduce la luz . Pri- mero honrando a Mi Madre, ofreciéndole una vela. Luego quiero verte de rodillas en todas Mis Estaciones, honrándome en ellas sosteniendo una luz. Señor, ya has trazado Tus planes. Te suplico que nos abras el camino para que Te poda- mos honrar. Lo haré.Apóyate en Mí y te llevaré. Vassula, cuando esto se cumpla, te recor- daré que pronto llegará el segundo aconteci- miento. Te recordaré que no busques más tu comodidad. Señor, ¿estás hablando para todos noso- tros? No,Vassula, te hablo a ti.Mírame a la cara.Te recordaré que, a partir de este acontecimien- to, empezarás a sentir Mi Mano poderosa sobre ti. Mis instrucciones divinas fluirán en ti. Has de ser dócil, dispuesta a servirme, leal, dándome honra. Haré uso de ti. Serás utiliza- da totalmente, incluso para serMi diana. Eres Mi tablilla, pequeña. Pienso devolver Mis ovejas a Pedro. Señor, Dios mío, he estado Contigo como una “tablilla” hace ya más de un año. Me has utilizado cada día y Te amo porque de esta manera estoy más cerca de Ti. Puedes hacer uso de mí. Seré leal y también Tu es- clava. Vassula, ¡cómo te amo! ¿Me besarás los pies después de hacer el Vía Crucis? Sí, Señor, lo haré. Ven, no olvides Mi Presencia. Parece como si Me descuidaras estos días. Dios mío, dame fuerzas para poder con todo. Quiero complacerte, como bien sabes, pero mi capacidad es limitada, ¿me perdo- nas? Oh, Vassula, ¡cómo te quiero! Te perdono. Escribe lo que has visto. (Cuando Jesús me decía que lo estaba des- cuidando, parecía triste y serio. Entonces Le pedí que me perdonara y, en un segundo, Su Rostro Divino se iluminó con una gran sonrisa, mostrándome Sus hoyuelos, y me 1 El mundo. Cuaderno 19
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=