La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 159 Padre, perdona mi impaciencia, ¡tengo que aprender a ser paciente como Tú! Pequeña, exaltada porMimano: extrae deMis recursos y llena tu corazón. Empápalo para que puedas impregnar también a otros cora- zones.Yo , el Señor, te bendigo.Te daré visio- nes. Estoy enriqueciendo tu vista, para que disciernas los corazones de los hombres y seas capaz de leerlos. Muy amada Mía, te ofrezco esta gracia, pero recuerda: la emplea- rás únicamente para Mis intereses y para Mi Gloria, sin retener nada para ti. Jesús, mi Bienamado, mi Dios, que nunca dejas de derramar Tus dones sobre mí, que soy un cero, permíteme estar junto a Ti. Je- sús, si derramas tantos dones sobre mí, un cero, ¿qué no harás y darás a los que son realmente agradables a tus ojos y Te hon- ran? Sí. Sabes,Vassula, parece que ahoraMe com- prendes mejor. Si te doy a ti, que realmente eres la más miserable de Mis criaturas, ¡qué no daré, entonces, a los que verdaderamente merecen Mis gracias, a los que Me honran y se sacrifican por Mí! Pedid, amados Míos, y os daré. Creed en lo que pedís.Tened confianza y creed enMí. No seáis como Pedro, que perdió su confian- za cuando andaba sobre el agua ¡Tened fe en Mí! ¡Sed confiados! ¡Creed! 22 de noviembre de 1987 Vassula, el viento está soplando y se vuelve más fuerte cada día. Sopla en este desierto en que se ha convertidoMi creación, barrien- do las arenas del desierto y llevándolas más ymás cerca de la poca tierra fértil que queda. Ya ha cubierto parte de esa tierra, extendién- dose como un velo sobre ella. Si no nos da- mos prisa, pequeña, pronto no quedará más que desierto. Señor, por favor, ten paciencia, porque soy lenta en aprender. Flor, ¿recuerdas cuánto tiempo estuve espe- rando a tu puerta? ¿Acaso no he tenido pa- ciencia todos esos años? Jesús, ¿por qué no te oí durante todos esos años? Porque estabas engañada por el mundo. Me pertenecías desde el principio, pero el mun- do te engañó, convenciéndote de que le per- tenecías a él.Así de traicionero y embustero es Satanás. Su obra de hoy es convencer a Mi creación de que él no existe. De esa forma actúa sin ser temido, y Mi creación, como corderos, cae en la trampa y es devorada por el lobo. Esta es, hoy día, su estrategia. 23 de noviembre de 1987 (Durante mi estancia en Lyon, he hablado con un teólogo católico. Él y su mujer no entendieron del todo mi desprendimiento de este mundo. Él dijo que yo tenía responsa- bilidades. Contesté que sí, pero que pongo a Dios en primer lugar. Luego tampoco po- día comprender que Dios haya desprendi- do también mi alma. No estaba de acuerdo. ¿No estuvo Abraham dispuesto a sacrificar a su propio hijo?) Pequeña, te quiero con locura. El Amor no tiene límites y quiero que tú tambiénMe quie- ras con locura. Mi propósito es aumentar tu amor. Me propongo lograr que Me demues- tres tu amor no poniéndome límites. Me en- canta comprobar 1 tu lealtad hacia Mí. Me encanta oírte cuando Me honras. Ahora te estás sacrificando por Mí, pero tu sacrificio tampoco será en vano. Date a Mí sin reser- vas.Agrádame siendo dócil, permitiéndome, hijita, tratarte comoMe plazca.Alma, no ten- gas nunca miedo de Mí.Yo SoyAmor 2 . Muchos, Señor, no parecen comprender que 1 Como comprobó la de Abraham. 2 Quiere decir con eso que nunca nos pedirá algo que pueda dañar a nuestra alma. Cuaderno 18

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