La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 158 Por favor, no la escribas, ya Te he oído. Sí, Me has oído. Pero, Señor, “eso” viene de Ti, no de mí. Flor, recuerda que te he dado la total libertad de escoger. Si, Bienamado, pero nos has dado también la gracia de nuestra inteligencia, para ha- cernos capaces de entender y escoger. Túme has enseñado eso. Sí 1 . Te amo. Ven. ¿Nosotros? Sí, Señor. (De repente sentí la nostalgia de Dios, de Santa María, y de todos los Santos. Enton- ces apareció SantaMaría, con gran fuerza). Las horas vuelan. Jesús te está guiando. No temas, hijaMía queridísima. RecibeMi Paz. Jesús está contigo, Jesús es tu guía. Ámale como lo estás haciendo, Vassula Mía. Estás reparando enormemente. Sé el bálsamo de Jesús, deléitalo.Yo , tu Santa Madre, te ayu- daré. No temas y prosigue, estás en el buen Camino.Te quiero. Te quiero, Santa María. Si me tengo que dar prisa, no podré hacerlo a menos que Dios me abra el camino. Continuaré entonces con Él, de Su mano. Confío en Él. Cuento con Él. Te pido, Madre Queridísima, que seas mi apoyo, animándome y ayudándome. Tendrás Mi apoyo y te ayudaré. Gracias. Te bendigo. 16 de noviembre de 1987 Bienamada, voy a hacer algo que será difícil de creer en estos días. Lo que haré será para confirmar Mi Mensaje. No temas. Dios mío, paramuchos ya es difícil creer que Te estás comunicando conmigo tan fácil- mente, en cualquier momento, en cualquier parte. Cree enMis milagros, cree enMí. 18 de noviembre de 1987 Dios Mío, desde aquel día en que me reve- laste Tu secreta intención, estoy asustada, tengo miedo de seguir. Tengo miedo, porque siento que vendrán problemas. Es como lo que Te ocurrió a Ti antes de entrar en Jeru- salén: sabías los problemas que Te ibas a encontrar. MiMensaje cumpleMi Palabra. Tú tienes que continuar; seas rechazada o no. Has de cum- plir con tu misión. Estoy delante de ti. Pequeña, permanece insignificante para queYo pueda aparecer con plenitud. Cuanto menos seas tú, más Soy Yo. Déjame conti- nuar, deja que sea Yo quien actúe y hable. Sí, pequeña, todas ellas 2 tendrán que doblegarse para unirse.Vendré humildemen- te, descalzo. No voy a venir cargado de ar- mas. Traeré de vueltaMis ovejas a Pedro, las uniré, y Pedro alimentará aMis corderos.Yo , el Señor, he hablado. Confiad enMí, amados Míos. Os amo a todos con todoMi Corazón. 21 de noviembre de 1987 Vassula, traeré de vuelta a Pedro a Mis ove- jas dispersas. ¡Yo, el Señor, os lo garantizo a todos! (El Señor me dio de repente una visión: unas ovejas aisladas y, más lejos, un reba- ño. Después, las ovejas se unieron al reba- ño). Flor, ¡esto llegará después deMi Gran Señal! 1 Hubo una ligera pausa. 2 Las diferentes Iglesias. Cuaderno 18
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=