La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 156 penetrándome. No me hizo daño, únicamen- te encendió mi amor por Él, deseándole más que nunca). Mi Llama inflamará tu corazón.Mi Llama de- berá permanecer siempre ardiendo en ti, altar. He renovado Mi Llama en ti para que prosi- gas con Mi divino Mensaje. Puesto que eres incapaz de extraer de Mí,Yo Me ocuparé de que Mi Llama permanezca encendida en ti. Ven, Me encanta tu incapacidad, porque te he dado la gracia de reconocerla. Me siento glorificado cuando Me necesitas para todo. Tu debilidad atrae Mi Fuerza, tu miseria se- duce Mi Clemencia. Ámame,Vassula, com- parteMis espinas yMis clavos, comparteMi Cruz. Coróname con tu amor, hónrame con tu fe. Permíteme guiarte ciegamente todo el ca- mino. ¡Nunca te abandonaré! Cree en cada palabra dicha en las Escrituras. 13 de noviembre de 1987 Vassula Mía, todo lo que pido de ti es amor. Cada virtud emerge delAmor. ElAmor es la raíz de toda virtud. ElAmor es como un árbol frutal que primero florece y después da fruto. Cada fruto es una virtud.Ven, vamos prime- ro a orar juntos tú yYo, en silencio, al Padre. Oremos en total silencio.Te dictaré. “Padre Justo, mi Refugio, envíaTu Luz yTu Verdad, que ellas sean mi guía, para conducirme hasta Tu Santa Morada, donde Tú vives. Yo, por mi parte, Te amo plenamente. Mantendré mi voto de cumplir Tu Palabra. Padre Santo, reconozco mis faltas, y mis pecados. Ten piedad de mí. Por Tu Bondad y Tu inmensa Ternura perdona mis pecados. Purifícame, Señor; sé mi Salvador; renuévame. Conserva mi espíritu fiel a Ti y siempre dispuesto. Te ofrezco mi voluntad y me abandono. Estoy dispuesta a ser Tu tablilla. Alabo Tu Santo Nombre y Te doy gracias por todas las bendiciones y la paz que me has concedido. Amén”. Ahora repítelo Conmigo. (Lo repetimos juntos). Jesús, gracias por guiarme paso a paso. Eres mi Santo Maestro, que me enseña con pa- ciencia y con Amor. Me guías y también guías a otros para conocerte mejor, para conocer el Infinito Amor que eres Tú. Nun- ca nos abandonas, sino que siempre estás dispuesto a ir en busca de los que nos he- mos perdido, y traernos de vuelta a Ti. Ja- más he sentido aspereza o impaciencia por Tu parte, sólo me he sentido amada. Has dado Amor y Paz a mi alma. Así eres Tú. No Te dejaré nunca, Señor. Hija Mía, deséame siempre. Ámame y hón- rame, permanece siempre fiel aMí. Quedémonos juntos. No olvides Mi Pre- sencia. 14 de noviembre de 1987 Jesús, ¿estás contento cuando vengo a Ti de este modo que me has enseñado? Lo estoy, ¿cómo podría no estarlo? Vienes a Mí,Vassula Mía, pero no Me di- ces lo que tienes en el corazón. Siento tu co- razón,Vassula, está cargado de tristeza y de dolor. ¿Quieres saber por qué? Te lo diré: es porque el Amor sufre, y cuando sufro Yo, sufres tú también. Te he dado la gracia de sincronizarte Conmigo en todo momento. Cuaderno 18
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=