La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 151 Vassula, si hubieran seguido Mi manda- miento de amarse los unos a los otros como Yo los amo, y se hubieran humillado, hoy rei- naría la armonía en Mi Cuerpo. ¿Acaso se han humillado alguna vez, lavándose los pies 1 los unos a los otros? ¿No os di Yo este ejemplo para que pudierais imitar lo que hice? ¡Doblegaos! ¡Doblegaos, para ser capaces de uniros! Alma, ha llegado el momento en que Mi querido siervo Juan Pablo debe escucharme. He oído, desde luego, sus gritos. Sus gritos han llegado hasta el Cielo. Sus gritos resue- nan en el universo entero. ¡Sus gritos han lle- gado a Mis oídos! Deja que te diga que dentro de poco habrá un solo rebaño y un solo pastor. Guiaré a todas Mis ovejas, incluso a las que no son de este rebaño. ElAmor os unirá, pero antes de eso habrá enormes tribulaciones. ¡El Cielo entero temblará! Estate alerta, hija Mía. En- trega Mis instrucciones; están todas en Mis Sagradas Escrituras. Lo entenderás transmi- tiendo 2 Mi Mensaje. Jesús, oh, Santa María, ¿qué van a decir? Compréndeme, Santa María, no estoy en posición de enfrentarme a toda esa gente importante. Vassula, no temas, tu incapacidad encanta a Jesús. Permanece pequeña. Santa María, supongamos que no me escu- chan… Pequeña, esta revelación divina será Su últi- ma advertencia. Si no quieren escuchar o entender, dejaré que Su Mano caiga sobre ellos para golpearlos. Todo lo que tú tienes que hacer, Vassula, es amarle. Estate alerta, porque Satanás está furioso e intentará toda clase de trampas. No tengas miedo,Yo te pro- tejo. Gracias, Santa María, por animarme, gra- cias por protegerme. Te bendigo. Vassula, te bendigo, hijita. 3 de noviembre de 1987 Ven, el Amor te instruirá. Haz saber cuánto Me gusta oír las palabras “permíteme, Padre” y “si es Tu voluntad”. Estas palabras, dichas en vuestras oraciones, Me encantan. Pedid y se os dará, pero recordando siempre esas palabras.Ven,Vassula, recibe Mi Paz. Te quiero, Jesús, permíteme que Te bendiga. Bienamada,Yo te bendigo. 5 de noviembre de 1987 Confía enMí. Déjame guiarte adondeYo quie- ra. Deja tumano enMiMano. No tengasmie- do, te conduciré a las profundidades de Mi Cuerpo Herido.Vassula, cumpleMi Palabra. Hija,no temas. Quiero que embellezcasMi jardín. Padre Justo, no puedo negar que tengo miedo. Ayúdame. Permíteme recibir Tu Fuerza. Permíteme crecer en Tu Luz, en Ti. No me abandones. Si es Tu Voluntad, hazme digna para que Tú puedas servirte de mí y yo pueda contribuir a que se cumplan Tus deseos. Te pido que, por Tu Misericordia, perdones mis debilidades e incompetencias. Haz lo que Tu Corazón desee. Que se haga Tu voluntad y no la mía. Amén. El Amor te ayudará, pero recuerda que en cuantoMi Palabra esté establecida, ¡vendrás 1 Aquí tuve la impresión de que Jesús quería significar que este gesto deberían hacerlo recíprocamente las Iglesias, las unas a las otras. 2 Dándolo a conocer. Cuaderno 17

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=