La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 137 ¿PodríaYo abandonarte jamás, flor? Yo soy Quien más te ama. Permanece junto a Mí. ¡Mira! 1 Escucha: Ahora estrecharé aún más nuestros lazos.Te quiero más cerca, te quie- ro uno Conmigo. ¿Quién fue el primero en tenerte en sus brazos? ¿Cómo, Señor? Yo fui el primero en consagrarte y poner los ojos en ti.Vassula, te he creado para Mí. Dé- jame recordarte quién eres: no eres nada más que polvo y cenizas, y por Mi inmensa com- pasión te levanté de entre los muertos a la vida. Recuerda esto siempre. (Vino el pastor a casa y le enseñé la revela- ción. Para empezar no la creyó 2 . Después negó a la Virgen María como nuestra Santa Madre y dijo que jamás había oído hablar de apariciones. No creía en ninguna Obra Espiritual. Está en contra de las imágenes sagradas. Probablemente pensó que yo no era normal.) Vassula,Yo soy Rico, pero muy pocos cono- cen Mis Riquezas. CuandoYo estaba encar- nado, ¿acaso no fui desdeñado? ¿No fui mi- rado con desprecio? ¿No fui llamado blasfemo? ¿No fui rechazado como la piedra desechada por los constructores, que se con- virtió en piedra angular? Hónrame, aceptando el desprecio, la mor- tificación. Humíllate, sé comoYo. ¿Recuer- das? ¿No te he dicho que habrías de servir- me en medio de la miseria? ¿No te he dicho que no tendrás descanso? Acepta lo que Yo te ofrezco. No temas mortificarte. Dejaré dos gotas de sangre deMi Corazón sangrante 3 sobre tu corazón, cubriéndolo en- teramente. Santificada por Mi Mano, vive bajo Mi Luz.Aprende a ser rechazada. (Sentí a Santa María cerca de mí.) ¿Santa María? Enciende una vela paraMí,Vassula, y repara su falta 4 . Pide a Jesús que le perdone. ¿Harás esto por Mí? Lo haré, Santa María. Repara, bienamada. No dudes de las Obras de Jesús. Hónranos. Lo haré, Santa María. 2 de octubre de 1987 SoyYo, Jesús. Habéis de saber que cualquier imagen Mía o de Mi Madre ha de ser honra- da, porque nos representan, igual que Mi Cruz Me representa a Mí. Habéis de saber que Mi Sábana Santa es absolutamente au- téntica, es la misma que Me cubrió y está bendecida por Mí. Vassula, entra en Mi Co- razón, déjame esconderte allí dentro. Descan- sa, ven, ven a tu Padre. (Sentí cómo si Dios me envolviera; estaba envuelta en Él y feliz.) 5 de octubre de 1987 (Repararé por el pastor, como me lo pidió Santa María. Más tarde me llamó mi prima Ismini diciéndome que iban a ir a Turín, Ita- lia, y que si nos gustaría ir con ellos. Pensé que por fin iba a realizar mi sueño de visitar la Catedral donde se encuentra la Sábana Santa. De nuevo Jesús me lo arregló todo: pude ir. Mis primos nos condujeron al hotel don- de solían alojarse. Turín es una ciudad enor- me, pero nuestro hotel estaba a 500 metros de donde yo quería ir. Jesús me lo puso fá- cil. Llegamos el sábado a la hora de comer 1 Como si hubiera tenido una idea repentina, Jesús se de- tuvo, señalando nuestros tobillos. Vi que estaban atados entre sí. 2 Años más tarde, me enteré de que era evangélico. En ese momento no conocía aún las diferencias. 3 Al decirme esto, Jesús parecía muy triste. Mi sufrimiento no era nada comparado con el Suyo. Quería consolar su dolor, olvidando el mío. 4 Por rechazarla a Ella. Cuaderno 16

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