La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 135 Vassula, la timidez 1 no es pecado. Soy Yo quien te lo dice. (Me alegré de oír esto. De repente mi alma Le anhelaba.) Mírame, pequeña, languidecer por Mí Me glorifica. Languidece por Mí.Yo pagué por ti con el precio de Mi Sangre. Vassula, ¿por qué buscas un director espi- ritual? No lo sé. Aprenderás Conmigo, porqueYo soy la Sa- biduría y la Verdad. Ven a Mí y te instruiré. Vassula, te amo. Dile a él 2 esto: queYo voy a restaurar Mi Iglesia.Yo reanimaré aMi Iglesia. Te he ele- gido para trabajar Conmigo,Vassula. Reúne- te con él y háblale. Acaríciame diciéndole cómo te enseñé a acariciarme, glorifi- cándome 3 . Ámame, Vassula, porque el amor desvía la Justicia Divina cuando está a pun- to de golpear a los pecadores. (Más tarde:) Vassula, ¿estás contenta de que te haya libe- rado? Sí, Dios mío. Estoy muy contenta de estar Contigo. Me siento unida a Ti y feliz. ¿Me crees ahora, crees que tengo lazos de Amor contigo? Ahora lo creo, Señor. Pequeña, bendíceme. Te bendigo, Jesús. Te amo y Te doy gracias. Vassula, sabes que he estado dando señales y continuaré dándolas para haceros conocer Mi Nombre, para que elAmor que os tengo a todos esté en vosotros y para que así pueda estar Yo en vosotros. Pero muchas de Mis almas sacerdotales Me han negado ante los hombres. ¿Cómo, Señor? Negando Mis señales, Me han negado a Mí, su Dios. ¿Acaso no he dicho que el que Me niegue ante los hombres será negado ante Mis ángeles? ¿No he dicho también que seguiré dándo- les a conocer Mi Nombre? Entonces, ¿por qué dudan de queYo estoy entre vosotros y de que es por Mi Misericordia por lo que os estoy otorgando señales y milagros, a los que apenas se hace honor? Porque, déjame decirte, hija: ¡Se han apoderado de la llave del conocimiento! Ni han entrado ellos, ni han dejado entrar a otros que querían hacerlo. Dios mío, ¡pareces tan enfadado, Señor! Vassula, ha llegado la hora de glorificarme. Estate alerta y permanece junto aMí.Te amo, pequeña. Sé uno Conmigo. Sí, Señor. ¿Nosotros? Sí, nosotros. Vamos. 29 de septiembre de 1987 Dios mío, pareces estar descontento con algunas de Tus almas sacerdotales. Vassula, son responsables de tantas almas... No sólo caen ellas sino que también arras- tran detrás a muchas otras. Pero, Señor, tiene que haber muchas que sean buenas, que te amen, que trabajen 1 Me estaba preguntando a mí misma si la timidez era pe- cado. 2 Se refiere al pastor carismático que esta ahora aquí, recién trasladado. 3 En la imagen de la Sábana Santa. Cuaderno 16
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=