La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 132 22 de septiembre de 1987 Un poco de atenciónMe complace. HijaMía, estoy contento. (Jesús me dijo esto porque me concentré en Su Presencia, tratando de discernir Su apa- riencia. Su cabello estaba hoy echado ha- cia atrás.) Cuando te veo tratando de ser consciente de Mi Presencia, esoMe glorifica. Oremos, hija Mía. Comienza de este modo: “Oh, Creador Bienamado, Espíritu Santo, Te bendigo por las Obras que has derramado sobre mí. Te bendigo por la Luz que has vertido sobre mí. Gloria a Dios Todopoderoso Amén.” (Jesús sabía que yo tenía dificultades para encontrar las palabras adecuadas de ala- banza a Él. Esta oración es sólo para mí.) 23 de septiembre de 1987 Prometida, no escuches a los que están en un profundo sueño, ya que no saben nada, no sienten nada, no ven nada, no oyen nada. ¡Cómo podrían hacerlo si están dormidos y por lo tanto totalmente inconscientes! (Jesús me dio a entender que hay dos mun- dos: uno material, físico, y el otro invisible, espiritual. Más tarde, mucho más adelante, cuando empezó mi apostolado, me invitaron a co- nocer a una de las videntes de Garabandal. Era como si Dios me llevara en Sus Alas para que la bendijera, como Él quería que hiciese, y bendijera también a las demás por teléfono. Empecé a darme cuenta de la ma- nera de obrar de Dios. Te pide algo casi imposible para ti, pero Él te ayuda a hacer- lo con el Poder del Espíritu.) Ven. SoyYo, Jesucristo, el Hijo Bienamado de Dios. Podría, si quisiera, darte más prue- bas, pero te estoy limitando por las razones que tengo. Guiarte a ciegas Me agrada, Me glorifica. Además, quiero que esto sea una lección para aquellos que están cegados por su sa- biduría. Os quiero inocentes, sencillos. Te estoy guiando de esta forma especial para que Mis almas religiosas comprendan que Yo, el Señor, doy en abundancia. Hija, diles que no es difícil creer en Mis Obras Sobre- naturales, porque, ¿no soy Yo Dios y Espí- ritu? Sed como niños y creed. ¿Quién, entre los niños, dudaría de que soyYo el que escribe, el que guía de esta manera, si le enseñaran Mis Obras? ¡Sed inocentes! 24 de septiembre de 1987 (Sentí a Santa María cerca de mí.) Vassula, sí, soyYo, tuMadre. Me he apareci- do a Mis hijas de Garabandal. Dejé que Me vieran y Me escucharan. Me he aparecido a ellas y lo saben. Quiero que las bendigas. Santa María, ayúdame a cumplir Tus de- seos. Te guiaré,Vassula. Gracias. (Me sentí maravillada. Más tarde, percibí un aroma de incienso a mi alrededor.) SoyYo, Jesús, te he bendecido y te he perfu- mado con Mi incienso. ¡Ecclesia revivirá! Nosotros somos uno. Cuando una a Mi Igle- sia no esperaré más. ¿Puedes sentir cómoMi Alma suspira por ti? Te vendré a buscar, bienamada.Te amo. (Me encantó oír esto, porque siento que ya no pertenezco más a esta tierra, que es sin duda un exilio.) Cuaderno 16

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=