La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 130 17 de septiembre de 1987 Vassula, te estoy enviando a él 1 para que oiga Mi Mensaje. ¿Le pedirás que te reciba? ¿Le pedirás que te guíe 2 ? (De repente, en una visión dada por el Se- ñor, vi a los demonios que vagan por la tie- rra, derribados. Era como si el suelo reseco sobre el que se hallaban temblara, se cuar- teara y se levantara como un puño, derri- bándolos; y caían de espaldas indefensos, sin poder.) He venido para unir a Mis hijos y bendecir- los. 18 de septiembre de 1987 (Este viernes me reuní con el párroco de la iglesia greco-ortodoxa a la que pertenezco. Le conté todo. Me escuchó y aceptó todo lo que le dije. Ahora quiere estudiar esta reve- lación.) CUADERNO16 20 de septiembre de 1987 Hija Mía, ahora ya debes haber entendido cómo actúo. Cree,Vassula Mía, porque ins- piraré en ti muchas más revelaciones.Aban- dónate enteramente aMí y deja queMi dedo imprima en ti Mi Palabra. Ven, pequeña, y acaríciame. Sí, Señor. (Con esto Jesús se refiere a la costumbre que tengo, mientras medito y hablo con Él, de alargar mi mano hacia Su retrato de la Sá- bana Santa y acariciar sus heridas, como queriendo borrar los rastros de sangre y confortarle. Lo hago sin pensar, porque es- toy enteramente absorta en mi meditación. Vassula, las apariciones de Garabandal, Mías y de Mi Madre, deberían ser aprobadas. Es- cúchame, Vassula: cada vez que Mi Madre se ha aparecido a Mis almas elegidas, ilumi- nándolas con Su gracia,Yo me hallaba junto a ella, aunque ningún ojo pudiera verme. A veces me aparecía como un niño, para ben- decir a los que Me glorificaban. HijaMía, deseo que esos lugares de apari- ciones sean más honrados. Quisiera que la Santa Sede Me honrara bendiciendo aque- llos lugares sagrados.Vassula, noMe refiero sólo a Lourdes o a Fátima, Me refiero tam- bién a Garabandal.Vengo a glorificar las apa- riciones de Garabandal. Deseo ver aMi Santa Sede allí para bende- cir dicho lugar, rectificando todo lo que ha sido distorsionado y proclamado errónea- mente por Mis almas sacerdotales que Me hieren. Que disipen las dudas y borren los abusos cometidos por aquellos que se pu- sieron en contra de las apariciones. ¿Haría esto Mi Santa Sede por Mí? Señor, Dios mío, ¿cómo se enterarán ellos de todo esto? Vassula, déjame a Mí ese cometido; encon- traré la manera de hacérselo saber. HijaMía, deseo que cada vez que les dé una señal de Mi Presencia, por muy pequeña que sea, Mi Santa Sede glorifiqueMi señal, bendiciéndo- la. Quiero que el mundo conozcaMi Presen- cia, Mis Riquezas, Mi Misericordia y Mis Obras Divinas. Deseo que Mi Santa Sede propague las señales que Yo doy a mayor escala, alimentando al mundo. Quiero queMi tierra sea fértil. No les dejes arrancar las po- cas flores que quedan. Quiero que se riegue este desierto, ¿quién regará Mi jardín? ¿Por qué descuidan Mis flores? Amadísimo Jesús, si no estoy equivocada, tardaron siete años en confirmar Tu mila- gro de Fátima. Dios mío, estoy viendo re- chazos, censuras, dificultades para aceptar. Flor, no te aflijas, déjame ayudarte.Vassula, Yo siempre alcanzoMis metas. 1 El sacerdote greco-ortodoxoAlexanthros. 2 El Señor quiere decir que me aconseje. Cuaderno 16

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