La Verdadera Vida en Dios

A-36 propósito es persuadirles para que cambien su vida y la vivan como una oración incesante. Algunas personas del grupo de oración de Dacca salen a los pueblos de musulmanes para leerles los mensajes. Muchos de ellos creen y quieren hacerse cristianos. “Quiero hacer de cada uno unaAntorcha Viviente de la Hoguera deAmor. Ríndeme honor ahora y evangeliza con amor, por amor” (Habla Jesús, 27.01.1989). Devoción a la Virgen María La Verdadera Vida en Dios nos lleva a hacernos hijos de la Madre de Dios, puesto que Su Inmaculado Corazón no está nunca separado del Sagrado Corazón de Jesús, sino que está en perfecta unión con Él. Nuestra Madre es nuestro apoyo y lo sabemos. A todos los que se unen a los grupos de oración, ya sean protestantes, calvinistas u otros, se les enseña a hon- rar a Nuestra Señora y a nuestros santos y a dirigirse a ellos en la oración. “¿No habéis notado cómo se derrite Mi Corazón y favorece siempre a Su Corazón? ¿Cómo se puede negar a ese Corazón, que gestó a vuestro Rey, cualquier cosa que Me pida? Que todos los fieles bendigan Su Corazón porque, al bendecir Su Cora- zón, Me estaréis bendiciendo a Mí” (Habla Jesús, 25.03.1996). Asociaciones de “La Verdadera Vida en Dios” Si en algunos países hay asociaciones de laVVeD es sólo con fines legales en conexión con el sostenimiento de esta obra de evangelización y la publicación de los libros. Si hemos fun- dado asociaciones en determinados países fue únicamente para obedecer las leyes locales. Por mencionar un solo ejemplo, para poder abrir un apartado de correos conectado con el nombre de laVVeD. Pero nunca he pensado formar un movimiento. Los libros están traduci- dos a 38 lenguas y no he recibido derechos de autor de nadie excepto de las ediciones PARVIS, porque el editor dice que es su regla. Este dinero va a parar a obras de caridad, a cubrir los costes de libros y a gastos de viaje de testigos a países del tercer mundo que no tienen los medios suficientes. Otras actividades Cada dos años, voluntarios de los grupos de oración se ofrecen benévolamente para ayudar- me a preparar un simposio internacional sobre ecumenismo. Al mismo tiempo lo tomamos como una peregrinación. Hasta ahora se han realizado cuatro. El mayor que tuvimos fue en el año 2000 en Tierra Santa (mientras estuvo allí el Santo Padre), al que vinieron 450 personas de 58 países. Estuvieron con nosotros 75 clérigos de 12 Iglesias diferentes. Este año estamos tratando de hacerlo en Egipto. Considerándolo todo, quiero a la Casa del Señor y sobre todo amo a Dios. Estoy en deuda con Él por las gracias que me ha concedido. Me dijo una vez: “Te he dado gratuitamente, así

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=