La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 112 Yo te doy ese vigor de continuar buscán- dome con más fervor que nunca. Busca en Mí Mis deseos, Vassula. Yo nunca jamás te abandonaré, porque soy tu Padre Celestial que quiere que crezcas y florezcas. Estos son Mis Caminos. No tengas miedo, pero estate alerta, no te duermas nunca, continúa buscando. Aprenderás de Mí, Yo soy tu Maestro. Ámame,Vassula, sonríeme cuando Me veas y toma Mi Mano cuando te la tien- da. Recibe Mi Paz y confía en Mí. Ven, te amo. Oh, Padre, gracias por tranquilizarme y explicarme todo esto. Gracias por todas Tus enseñanzas. ¡Te amo! 4 de agosto de 1987 (De vuelta en Suiza) (Casi me asusta lo que creo que está suce- diendo. ¿Será esta la percepción de la que Dios hablaba la semana pasada?) ¿Dios mío? Yo Soy, bienamada. ¿Te estoy entendiendo bien, Señor? ¡Sí, lo estás haciendo! ElAmor hará de ti un espejo que refleje las angustias y dolores, sintonizado con todos los que sufren. Senti- rás sus angustias y sufrimientos como si fue- ran tuyos propios. Cuando oigas o veas cualquier sufrimien- to, o si alguien padece un gran dolor, Yo, el Señor, te ofreceré la gracia de sentir ese dolor tanto como el que lo está sufriendo. Así se- rás capaz de penetrar totalmente en sus heri- das y tener un claro concepto de sus senti- mientos. Vassula, bienamada, con esta percepción que te estoy dando serás de tremenda ayuda para ellos. Sufre cuando ellos sufran y, si re- niegas de ellos, Yo te lo recordaré todo el tiempo. Compartirás sus sufrimientos. ¡Oh, Dios mío! ¿Soportará mi organismo todo esto? No es que mi espíritu tema, pero mi carne es débil... Recuerda,Yo te daré fortaleza suficiente tan- to para tu alma como para tu carne, hasta el final. Créeme, esto es una gracia. Pequeña, ama a Mis hijos tanto como Yo los amo. Sé Mi reflejo, sincronízate Conmigo y con ellos. Yo te amo y, por esteAmor Sublime, te estoy dando esta gracia. No te canses, ven, te in- fundiré MiAmor dándoteMis clavos. Siente todos los sufrimientos. Hija, ¿harás todo esto por Mí? Sí, Dios mío, si ése es Tu deseo. Ven, elAmor te guiará. (Me lo sospechaba y he aquí por qué: Hace tres días sacaron en el telediario a dos niños que murieron atrapados bajo tierra. Sentí lástima por ellos y por sus pa- dres. Recé por los padres. Al día siguiente mostraron un tornado en Canadá y gente aterrorizada que hablaba de ello, todavía presa del miedo. Esa misma noche recé también por ellos. Me dio pena, pero no como si estuviese en su propia piel. De re- pente, Dios me lanzó Su rayo penetrante y yo sentí que me atravesaba el pecho y sa- lía por mi espalda. Me abrasó y provocó tal dolor que quería echar a correr para beber agua; era como si estuviera en lla- mas. Más tarde, mientras dormía, Él me dio una vívida imagen de cómo debería haber- me sentido: soñé que mi propio hijo se mo- ría. Me desperté por la angustia y Dios me dijo que, al sentir esa terrible angustia, de- bería rezar inmediatamente por los padres que perdieron a sus hijos. Recé fervien- temente como si se tratara de los míos. Me volví a dormir, e inmediatamente Dios me dio de nuevo una imagen de mí misma, al- canzada por el tornado. Pasé momentos te- rribles, temiendo la muerte. Él me despertó otra vez y me dijo que rezara por los que habían vivido esa experiencia. Yo recé Cuaderno 14
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=