La Verdadera Vida en Dios

A-28 Unidos interpretaron el mensaje de manera errónea, publicando sus opiniones en boletines, una y otra vez, sin haberse encontrado jamás conmigo. En un pasaje de los escritos de La Verdadera Vida en Dios , Cristo dice: “Yo soy la Trinidad”. Aquí Cristo Se identifica a Sí Mismo con la naturaleza divina de la Trinidad que es Única. Cristo es uno de la Trinidad. Cristo habla como la divinidad, puesto que es única en natura- leza, comunicada por cada una de las tres personas. En uno de los pasajes de La Verdadera Vida en Dios hablaba Cristo: “Bendita seas, hijita Mía. Yo, tu Padre Santo, te amo. Yo soy la Santísima Trinidad.” Luego añadía: “Has discer- nido bien.” Yo había discernido, mientras Jesús decía ‘ Yo soy tu Padre Santo’ , un Jesús “triple”, como esas imágenes de fantasía de una persona, hechas de modo que parezcan tres, una saliendo de la otra, todas similares y las tres iguales. “Yo soy la Santísima Trinidad, todo en uno” (11.04.1988) (Única, indivisa, una esencia, una sustancia). Si nos fijamos sólo en la afirmación inicial atribuida a Jesús, podríamos preguntarnos si no se está identificando Él Mismo con el Padre y después con la Trinidad entera. Pero si seguimos leyendo, resulta claro que no lo está haciendo. Cristo estaba tratando de enseñarme la unicidad de la Santísima Trinidad, cómo las Tres Per- sonas son indivisas y tan completamente uno. La unicidad de la Trinidad viene dada no princi- palmente por el hecho de que las tres personas sean indivisas (¡como amigos inseparables!), sino por el hecho de que cada una de ellas posee la misma única naturaleza divina y se distin- guen solamente por su relación mutua. En otro pasaje de La Verdadera Vida en Dios , Cristo me enseña cómo se reconoce laTrinidad en cada uno de ellos como una Única y misma sustancia: “¿...acaso no soy Generoso? ¿Aca- so no soy el Altísimo? Pues tened confianza porque estáis en los brazos de vuestro Padre. Yo, la Santísima Trinidad soy Uno y lo Mismo (sustancia )...” (25.07.1989). Con el fin de expresar esto con la manera de pensar de la tradición de la Iglesia Ortodoxa, puede resultar útil volver de nuevo al libro de Basil Krivoscheine sobre San Simeón.Allí las palabras están expresadas mejor de lo que yo las expresaría. “Dios está por encima de cual- quier nombre. Él es Trinidad, sin embargo, el Único, y su Unidad no puede ser expresada” (p. 284). Ydel mismo San Simeón: “Por múltiples nombres que Te llamemos, Tú eres un único ser... Este único ser es una naturaleza en tres hipóstasis, una sola Divinidad, un solo Dios en una sola Tri- nidad, no tres seres. Y sin embargo el Único es tres según las hipóstasis. Son connaturales una a la otra según la naturaleza, enteramente del mismo poder, la mis- ma esencia, unidas sin confusión de una manera que sobrepasa nuestro entendi- miento. Por otra parte son distintas, separadas sin separación, tres en uno y uno en tres” (Himno 45, 7-21). Y en otro pasaje de la VVeD, Cristo insiste en la Unicidad Divina de la Trinidad: “Yo-Soy- Aquel-Que-Salva, Yo Soy vuestro Redentor, Yo Soy la Santa Trinidad todo en Uno, Yo Soy el Espíritu de Gracia...” (28.07.1989).

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