La Verdadera Vida en Dios

A-11 1ª Pregunta: La relación entre la VVeD y la Revelación Sabe usted muy bien que, tanto para los católicos como para los ortodoxos, existe una sola revelación, la de Dios en Jesucristo, que está contenida en la Sagrada Escritura y en la Tradición. Dentro de la Iglesia Católica, incluso revelaciones “privadas” aceptadas como las de Lourdes o Fátima, aunque tomadas en serio, no son materia de fe. ¿En qué sentido, pues, considera usted sus escritos como revela- ciones y cómo deberían ser aceptados por sus oyentes y lectores? Nunca recibí lecciones de catecismo ni mucho menos de teología, ni tampoco sabía de mati- ces teológicos, como los arriba mencionados, al comienzo de mi llamada y mi conversión. Esas diferencias me fueron enseñadas gradualmente con la progresión de la suave enseñan- za del Espíritu Santo. Muy al principio de esta llamada yo me sentía muy confusa y pronto, durante la manifestación de mi ángel, le dije esto: “Pero no lo puedo entender.Ya tenemos la Biblia, ¿por qué pues necesitamos mensajes?” Mi ángel contestó: “¿Así que piensas que todo se ha dado ya en la Biblia?” Respondí: “Sí. Por eso no veo la razón de todo esto. Quie- ro decir que nada es nuevo”. Entonces el ángel dijo: “Dios quiere que se den estos mensa- jes”. Dije: “¿Hay alguna razón especial para que sea yo?”. El ángel respondió: “No. Dios os ama a todos. Estos mensajes son sólo un recordatorio para recordaros cómo empezaron vuestros fundamentos” (07.08.1986). Un ministro protestante me dijo una vez que no hay razón para que Dios quisiera hablarnos ahora que tenemos la Sagrada Biblia. Desconcertada, dije a Cristo: “Señor, hay algunos mi- nistros que rehusan escuchar o creer que Tú puedes manifestarte de este modo, a través de mí; dicen que Tú, Jesús, nos has traído toda la verdad y que ellos no necesitan otra cosa que la Sagrada Biblia; en otras palabras que todas estas obras son falsas”. La respuesta de Jesús fue la siguiente: “Os he dicho a todos que el Abogado, el Espíritu Santo que el Padre enviará en Mi Nombre, os enseñará todo y os recordará todo lo que os he dicho. No os estoy dan- do ninguna doctrina nueva, os estoy únicamente recordando la verdad y condu- ciendo de vuelta a la completa verdad a aquellos que se han desviado. Yo, el Señor, continuaré estimulándoos con recordatorios, y Mi Espíritu Santo, el Abogado, es- tará siempre entre vosotros como Recordatorio de Mi Palabra. Así que no os asom- bréis cuando Mi Espíritu Santo os habla; estos recordatorios se dan por Mi Gracia para convertiros y recordaros Mis Caminos” (20.12.1988). En otro pasaje, once años más tarde, Nuestro Señor me pidió que escribiera lo siguiente: “Todos estos mensajes vienen de lo alto y están inspirados por Mí. Pueden utilizar- se con provecho para enseñar y para rebatir el error. Pueden utilizarse para guiar la Iglesia hacia la Unidad y para guiar las vidas de la gente y enseñarles a ser santos. Se os dan para una mejor explicación 1 de la Revelación 2 que se os entregó. Son una fuente inagotable de asombrosa gracia para todos vosotros, con el fin de renovaros.” (30.07.1999). 1 Oí al mismo tiempo “comprensión”. 2 La Sagrada Biblia.

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