La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 1086 Cuaderno 109 Edén, sembrando en tu interior una variedad de semillas 1 que germinarán, convirtiéndose en distintos árboles de incienso y en diver- sas plantas? Yo seré como una corriente de agua fluyen- do en un jardín, pues Me propongo regar Mis semillas celestiales plantadas en ti, y embellecer Mis macizos de flores yMis ban- cales de especias. Entonces, con alegría, podré decir: “La higuera está formando sus primeros higos, y las viñas en flor esparcen su fragancia; los árboles de incienso propa- gan su perfume de mirra y áloe. Ven pues, amor Mío, preciosa Mía, ven. Muéstrame tu cara, déjame oír tu voz, cantándome. Déjame ver tu corona abierta en flor”.YYo, aMi vez, te permitiré desvelar Mi Santo Rostro sobre nuestro lecho nupcial. Aquel que tú busca- bas apasionadamente ha tomado ahora for- ma dentro de ti... ¡Bienaventurados los que Me buscan fervientemente y Me encuentran, cayendo en MiAbrazo: serán transfigurados yYo los colmaré de una alegría inefable! Bienaventu- rados los que Me puedan poseer: Yo los in- vadiré totalmente con Mi Brillante Luz, enriqueciéndoles de Divinos tesoros. En- tonces tú también desearás una unión nup- cial con Nuestra Deidad, con Nosotros, sa- biendo que Dios inflama el alma para que no desee nada más que estar con Dios y cantar- le, volviéndose un tema de alabanza, un ver- so de los Salmos, una diadema, un altar para elAltar, una torre de marfil, un campo de li- rios, asombrando incluso a los Ángeles. Entonces, amadísima Mía, tus brotes for- marán un huerto y florecerán. Serás como un jardín cercado por Mis Brazos, una fuente sellada con Mi Abrazo. Y entonces podré decir:Yo tengo ahora acceso a Mi jardín, un amplio sendero de gracia que poseo entera- mente y, antes de que se levante el viento de la aurora, antes de que alguien se mueva, antes de que huyan las sombras, iré a la mon- taña de mirra, a las colinas de árboles de in- cienso y a Mis bancales de especias, y Me deleitaré de manera incomparable. En ese día de bodas envolveré a Mi bienamada en el resplandor del cielo con las virtudes angélicas, pero también con la glo- ria deMíMismo. YMi bienamadaMe alaba- rá, cantando: “Antaño estaba muerta, pero ahora Tú me has dado la vida y he vuelto a ser. No sólo has juntado los huesos resecos, conectan- do entre sí las articulaciones, sino que has infundido en este cuerpo sin vidaTuAliento de resurrección, vivificándome. Y en mis miembros inertes has colocado el Sol de jus- ticia, compartiendo Tu inefable Luz, convir- tiéndome en luz yo también. Cuando al prin- cipio 2 abrí la puerta de mi corazón a mi Bienamado, ¡Él se dio la vuelta y se fue! Mi alma desfalleció ante Su huida 3 . No lo pude comprender hasta que grité tras Él para que volviera yme lavara de todas mis impurezas, y exhalara en mí Su Fragancia. Le pedí a mi Bienamado que viniera a Su dominio y Su jardín, para dar vida a todo lo que estaba marchito y transformarlo en un Edén. Así pues, mi Bienamado regresó de Su huida y restauró lo que estaba muerto. Él exhaló su aliento sobre mi jardín para esparcir su dulce aroma en derredor.Yahora puedo atreverme a decirle: “Que miAmado venga a Su jardín, que saboree sus frutos 4 más exóticos, pues son puramente angélicos. Que Él venga ahora y recoja Su mirra y Su bálsamo; es todo Suyo. Yo soy ahora su jardín vallado, sólo para Su Majestad...” Y, Yo por Mi parte, edificaré la piedad in- terior en ti, amadísima Mía.Vallaré Mi jardín y lo rodearé con Mis Brazos, lo abrazaré de esta manera. El Divino Conocimiento te será entonces enseñado, esposa Mía, por la 1 Representan las virtudes. 2 Antes de la verdadera metanoia . 3 El Espíritu Santo no desciende sobre alguien que está en deuda por el pecado. Sb 1,4. 4 Las virtudes angélicas.

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