La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 1078 Cuaderno 109 Bienaventurados los que acarician Tu Santo Rostro y se deleitan junto a Tu Corazón”. Con estas palabras, el Rey, Aquel que sobre- pasa todas las bellezas angélicas, Se verá de repente en ti, en Su inmortal esplendor: una visión formidable. Inflamado deAmor Divi- no, tenderá la mano a Su futura esposa, invi- tándola a refugiarse en Su abrazo, y dirá: “Yo te ofrezco, amadísimaMía, como promesa de nuestra unión mística, la Unción del Espíritu Santo”. Inclinándose entonces hacia ti, atrayéndote junto a Su Corazón, colocará esta 1 Divina Diadema Real sobre tu cabeza, con un inefa- ble beso de Su Boca... Y Él me envolvió en el resplandor de la inmortalidad... “Ahora serás parte de Mí y uno Conmigo, adornando cada uno de tus miembros de Di- vinidad y de Luz, de incorrupción y de bien- aventuranza, para hacerte aceptable paraMí, tu Dios y Rey”. De repente, el mundo del pasado parecerá esfumarse poco a poco en ti, con todo su contenido, para siempre. Y en un solo instan- te, la impasibilidad, la virtud angélica, flore- cerá en tu corazón. Del mismo modo, una sensación espiritual de lo que será estar cer- ca de laVisión Beatífica se producirá instan- táneamente. Una diversidad de virtudes an- gélicas será desde entonces tu corona, pues eso es lo que te ofreceré como don para lo- grar la perfección. El DiosAbsoluto, enton- ces, Se entrelazará contigo en medio de los delicados aromas de la Cámara Nupcial, y será uno contigo, englobándote enteramen- te en Su Luz hasta que tú misma te convier- tas en luz. Envuelta en Mi Espíritu Santo, tu boca seráMi Boca, tus miembros, MisMiembros, tus ojos, Mis Ojos, tus palabras serán Mis Palabras. Tus actos y pensamientos serán todos divinos. Desde entonces, todo tu ser y toda tu alma, resplandecientes, estarán animados porMí. Éste será el comienzo de tu nueva vida en Mí... Yo te poseeré, y tú, a tu vez, Me poseerás. El anhelo por tu Esposo nunca se verá satisfecho; aunque estarás saciada de Amor Divino, tu sed seguirá au- mentando...Yo seré, amadísimaMía, tuCopa mística, tu divina Liturgia, la llama de tu cora- zón, tu dote radiante, tu Sol resplandeciente, tu Sagrada Comunión, tu alimento inmortal. Yo seré el verso de tu Salmo, la dorada luz del sol en tus ojos, tu tangible vestido de bodas, tu reposo y tu descanso. Yo seré tu dulce abrazo íntimo y el soplo perfumado de tu alma. Ahora que te tengo junto a Mí, puedes re- tirar el velo deMi Rostro para contemplarMi Divinidad. CuantomásMe veas, más aumen- tará tu amor. Tu corazón, a punto de estallar, deseará amarme aúnmás. Tu amor por Mí se convertirá en pasión, la pasión que Yo te ofrecía en tus días de aprendizaje y en nues- tros esponsales 2 . Las virtudes infundidas por el Espíritu Santo, al conquistar tu cora- zón para que viva sólo para Mí, seguirán au- mentando tu amor hasta que se produzca en ti una herida incurable..., simbolismo de nuestro perfecto e indisoluble matrimonio espiritual, simbolismo de nuestra unidad, simbolismo de tu bienaventuranza, simbolis- mo de nuestra perfecta unión Divina, sim- bolismo de que has saboreado laVida. ¡Oh temible misterio! ¡Misterio de Salvación! ¡Flecha inflamada de mi corazón! Contemplar lo Divino es desear y tener más sed que nunca de la Divinidad. 1 La Unción. 2 Mensaje del 23 de mayo de 1987, cuando Jesús me estaba instruyendo al principio.

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