La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 1076 Cuaderno 109 doles el Conocimiento de la salvación a tra- vés del perdón de sus pecados. Y como el Sol naciente,Yo iluminaré sus corazones.Yo los sembraré enMi Corazón, donde florece- rán y declararán con alegría: “¡Cuán grandes son Tus señales, Maestro! ¡Cuán múltiples y poderosas Tus maravillas! Tú, el Dios Omnipotente y maravilloso que has hecho brillar Tu Rostro sobre mí, y me has favorecido, adornando mi alma entera de Ti Mismo, ¡que Tu Nombre sea alabado y adorado!” YYo, en Mi deleite, responderé: “De ahora en adelante, amadísimoMío,Yo residiré en ti y tú residirás en Mí, tu Dios”. “Los ángeles, entonces, cantarán a una sola voz: ‘El Dominio 1 de Dios es inmensa- mente vasto. Él es nuestro Dios, nadie se puede comparar a Él. Lleva a Sus herederos como dioses hasta Su Dominio. Como prín- cipes reales traídos de vuelta con gloria, los hace entrar con gran júbilo en Su Reino. Tú eres Ilustre, no tienes rival. ¡Que la tierra en- tera Le venere y Le tema, pues Él es nuestro Dios y Rey!’ “Sí, estas nobles Odas serán cantadas a esta generación y a las que la seguirán. Mi Corazón, mientras Las canta, se conmueve de emoción, pues estoy loco de amor por voso- tros...” 2 Mirra-de-Mi-Corazón, escribeMis Pala- brasmientrasMemiras...Yo te digo comoMi Padre ha dicho: cuandoYo hablo, no utilizo formulaciones rígidas. Ésta no es Nuestra manera de hablar, ni tampoco hacemos san- tos y mártires de este modo, sino que la vir- tud y la religión son Nuestra dulce conversa- ción contigo.Yo dirijoMis Odas sin ninguna espada a Mi costado, sino con miel bajo Mi lengua. Mi maravillosa aparición en tu oscu- ra generación es como un Sol que nunca se pone. Mi Luz es perpetuamente contempla- da por Mi Corte celestial con asombro, pero a la vez con entusiasmo. –Bienaventurados los que se purifican y se dejan envolver enMi abrazo: ellosmismos se convertirán en luz. –Bienaventurados los que, a través de Mi Luz, adquieren la Sabiduría: recibirán la gra- cia del Conocimiento. –Bienaventurados los que se convierten en la llama de la Llama y entran en el Fuego inaccesible, haciéndose uno con Él aunque sin ser consumidos: ¡qué ardientes deseos inflamarán a estas almas, deseando prender fuego a toda la tierra con Mis Instrucciones yMi Ley deAmor! –Bienaventurados los que, a pesar de su alma tan empobrecida, tienen ahora oídos para oírme, pues también éstos obtendrán una luz celestial en su intelecto para seguir Mis observancias. Sí, bienaventurados los que oyen Mi Palabra y actúan según ella: la inefable Luz los englobará enteramente, transformándoles en dioses por participa- ción. ¿De qué otro modo entraréis en el Rei- no de los Cielos? Necesitaréis estar vestidos convenientemente y ser reconocidos por el Padre. El Reino de los Cielos se puede comparar al banquete real que un rey dio para la boda de su hijo, como en la parábola queYo os dije 3 . Yo soy El Mismo que habló entonces, y que habla ahora. La boda estaba preparada, pero aquellos que fueron cordialmente invitados no estaban interesados en asistir. De hecho, muchos de ellos se burlaron de la invitación del rey. Esta es una tentación común entre los que creen que están trabajando por Mis Intereses y son llamados, pero no tienen tiempo para responder aMi Llamada. En rea- lidad su mente está muy lejos de Mí. Están absortos en sus cosas sin importancia o en sus asuntos personales. Flemáticos para moverse o perder su comodidad, presentan todo tipo de excusas. Al menos quedan los miserables y los pobres de espíritu, y los que 1 Debe entenderse como ‘Corazón’. 2 Aquí el Señor hizo una pausa y luego me llamó. 3 Mt 22,1-14.
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