La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 1075 cia que hay en su corazón. Pero si alguno se detiene y conversa con laTentación, hacien- do caso de las riquezas mundanas, éste per- manecerá en el mundo y será aplastado por el polvo del pecado. Yo he dicho queMi Padre yYo y el Espíri- tuSanto vendremos y habitaremos en el alma queMe ama yguardaMisMandamientos.Mi Presencia está plenamente en esos corazones y, pormediode laLuz queNosotros derrama- mos en ellos, esas almas llegan al Divino ConocimientodeMíMismo. EstegranCono- cimiento, lleno de amor, conduce sus pasos a la Cámara Nupcial dondeYo, su Esposo, las espero para gozar de una paz imperturbable... Toda alma puede alcanzar las alturas deMi Amor. Toda alma está llamada a una Divina unión Conmigo. ¿Por qué converso con vo- sotros en estos tiempos? ¿Por qué estoy per- fumando conMis Odas Divinas a esta gene- ración? ¿Por qué Me dirijo a vosotros en poesía y religión? ¿Por qué he descendidoYo a las regiones oscuras para estar entre voso- tros? ¿Por qué estoy derramando el resplan- dor de Mi luz inaccesible sobre todos vosotros? ¿Por qué estoy visitando los ce- menterios y abriendo las tumbas en busca de los muertos? ¿Por qué os estoy llamando a una Divina unión y a un matrimonio espiri- tual? Te voy a decir por qué: aunque estés “da- ñada” como dijiste,Vassula, queda esperan- za de reparación. De esto se trata.Yo vengo a salvar al pecador. Ycomo dije antes: “para el hombre es imposible; para Dios todo es posible” 1 . En otras palabras,Yo soy infinita- mente rico en Gracia y por la Gracia es por lo que podéis ser salvados. Yo no deseo la muerte del pecador. Yo soy la Resurrección y deseo que todos vosotros viváis en Mi Luz. Por esta razón desciendo sobre la tierra a tra- vés de estas Odas, y también por otros me- dios, para resucitaros a vosotros, que os ha- béis permitido perder la Gracia y caer en la tumba, y que yacéis ahora pudriéndoos a millones por culpa del pecado... PorMi ilimitada compasión he dicho en los Atrios del Cielo: “No quiero contemplar afli- gido, sin pausa y sin fin, la muerte de los pe- cadores; antes bien, quiero que vuelvan aMí y vivan”. Desde lo alto vi un cementerio in- gente, y el hedor de los cuerpos en putrefac- ción se esparcía por el cosmos entero... El mundo en descomposición está cubierto de tinieblas, tragado por la oscuridad.Así pues, ¿he de ver continuamente aMis hijos y here- deros esclavizados y muriendo? ¿Durante cuánto tiempo he de ver Mi propia casa he- cha pedazos y dividida? Sí, realmente es tiem- po de separar la cizaña del trigo. Hice enton- ces un juramento y dije: “Yo les daré, por el poder de Mi Espíritu Santo, la Gracia para que se fortalezca el yo escondido de quienquiera que responda aMi Llamada de gracia, para que puedan vivir en Mí yYo pueda vivir en ellos por la fe. Enton- ces, plantados en el amor y erigidos sobre el amor, serán elevados para obtener la total plenitud de Mí Mismo”. Así he respondido a tu pregunta, Vassula. Yo he dicho, enMi infinitaMisericordia: “De- rramaré luz sobre esta creación irracional, para iluminar sus mentes y renovarlas con una revolución espiritual.YoMismo los con- duciré a esta renovación del yo y de la men- te, llevando a cada uno a la bondad y a la santidad de la verdad. Mi deseo de salvar a todos arde enMi Corazón.Yo no apartaréMi Rostro, sino que instruiré a cada uno y los reeducaré. “Sí, ciertamente, el Señor del cielo y de la tierra inflamará esta tierra con SuAmor. Iré a visitar a Mis hijos pródigos y los haré volver a Mí, recordándoles este océano de Bondad, recordándoles que pongan su confianza en Mí. Con gran ternura, les enseñaré a practi- car el bien y a no ceder jamás al mal. Luego, con dulzura, les reeducaré, volviéndoles a deletrear Mi Palabra con su propio vocabu- lario 2 , para que les llegue con mayor seguri- dad. “En otras palabras, la Divina Sabiduría se adaptará a sus necesidades para que Me entiendan en su alma, tan empobrecida, dán- 1 Mt 19,26. 2 Simultáneamente oí también ‘términos’. Cuaderno 109

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