La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 1055 jamás. Éstos se han abierto a la gracia y han obtenidoMi Luz en su interior.Aquel que Se revela a la humanidad, de unmodo tan inefa- ble, es nada menos que vuestro Creador, que por Sus Palabras ha hecho volver a muchos a una verdadera vida Conmigo. Yo soyAquel que os ha exhortado a levan- tar vuestros ojos al cielo y a no pecar más. He estado dándoos repetidamente un cono- cimiento pleno deMíMismo a fin de que, co- nociéndome, heredéis tambiénMi Reino.Yo no os he hablado nunca con aspereza, sino que os he tratado con indulgencia, una in- dulgencia que no es de este mundo. Mis Pa- labras están en consonancia con las ense- ñanzas de las Sagradas Escrituras. Benditos los que han aceptado esta reali- dad sin ponerme a prueba, y no han tratado a Mi enviada desconsideradamente: tendrán una recompensa de profeta. Seguramente habéis oído antes que Mis enviados hablan en Mi Nombre, y que los que no les creen, tratándolos como impostores, o incluso de- nunciando su misión, pecan contra Mí, que hablo a través de ellos. Como he resaltado antes, no he dicho nada que contradiga las Sagradas Escrituras, sino que todas Mis Palabras que he pronunciado están en consonancia con lo que ya os dí. Sin embargo, parece que muchos no han pe- netrado plenamente en el conocimiento de Mi Palabra 1 . Si lo hubieran hecho, habrían re- conocidoMis Odas de hoy. Habrían vistoMi Imagen en Mis Odas, que no difieren de Mi Palabra que os ha sido dada.Verdaderamen- te, nadie puede penetrar y comprender este misterio, el misterio de vuestro Dios que ha- bla y está bien vivo y entre vosotros, en vuestros días, habiendo leído únicamente las Sagradas Escrituras. Para penetrar en las pro- fundidades de Mi Palabra, necesitáis más que eso. El conocimiento espiritual se obtiene me- diante el Espíritu Santo que os ilumina las Es- crituras. ¿Habéis oído de alguien que lea de noche, cuando las luces están apagadas? Sólo cuando se enciendan las luces podrá ver las palabras y leer. Sin luz no veréis nada. Sin el Espíritu Santo, que trasciende el pensa- miento y que supera con mucho todas las constelaciones de luz juntas, las manifesta- ciones y las expresiones de la Sabiduría, en Mi Palabra, permanecerán ocultas para vo- sotros. Sólo el Espíritu Santo da la luz nece- saria a vuestra mente para comprender las declaraciones celestiales. De otro modoMis Palabras permanecerán selladas y cerradas. Ésta es la razón por la que muchos no Me reconocen en esta Oda deAmor. Las Escrituras, como he dicho, reflejanMi Divina Imagen, y si hoy no Me veis en Mis Odas dirigidas a vosotros, que se os dan por amorosa Misericordia, es porque no habéis experimentado aúnMi ternura, ni habéis sa- boreado jamásMi dulzura.Vuestro pretendi- do conocimiento os impide verme. Bendito el que Me haya abierto su corazón, aceptán- dome con sencillez de corazón; él no veráMis Odas comomeras palabras, sino como poder y como el Espíritu Santo y como absoluta convicción.YYo añadiría queMis Odas, can- tadas a vosotros, son un poder vivo en me- dio de los que creéis en ellas. Yo deseo de todos vosotros, creación, que Me veáis. Por eso os revelo incesantemente MiAmor, desde el primer día que llegasteis a ser. Ojalá oiga algún día de vosotros: “Ala- bado sea Dios por mostrarnos Su infinitaMi- sericordia y por permitirnos saborear SuBon- dad. Si Él no nos revelara Su Santo Rostro en nuestros corazones, seríamos de los que creen poderle descubrir sólo con la sabiduría secular y sus estudios.Tu tesoro, Señor, está oculto a los sabios con sus eruditos conoci- mientos, que pretenden conocer Tus miste- rios y los asuntos espirituales, cuando en realidad no Te conocen.” Os he estado enseñando a fijar vuestros pensamientos únicamente sobre cosas ce- lestiales para que prosperéis, mostrándoos vuestro nuevo yo. Con deleite, he estado pre- dicando al mundo entero, sin hacer diferen- cias con ninguno. Mi intención, como Padre, es embellecer Mi creación y renovarla, con- virtiendo vuestras vidas en una incesante oración. ¿Por qué, pues, todo este clamor al- 1 Las Escrituras. Cuaderno 106
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=