La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 1054 Cuaderno 106 que se hallan serenos mientras permanecen en Mi contemplación, que saturo de inefa- bles riquezas y misterios celestiales. Santísima Trinidad Consubstancial, la transgresión y el rechazo de Dios, en nuestros días, han destruido parte de la Iglesia de Cristo. ¿Cómo se puede reconocer en nosotros el Cuerpo de Cristo, en nuestro tan deplorable estado? Estamos dispersos, Señor, como materia inanimada, hechos pedazos por nuestro ego y por un espíritu de orgullo. ¿Dónde está en nosotros el signo distintivo de la fe que es el amor? Las tendencias de oposición siguen ahí, incluso los rencores del pasado están aún muy vivos 1 ; un espíritu que no perdona habita en muchos. ¡Ah, bienaventurado acto de perdón, acto de caridad, benditos sean los que te han acogi- do!Ya no estaréis manchados, sino que reci- biréis en vuestra frente el Beso de vuestro Redentor. Bendito el que renuncia a su peca- do: Me verá a Mí, el Tesoro, y entrará en la senda de la santidad. Bendito el que abrace Mi Cruz con entusiasmo y pasión, ¡entrará en la visión Beatífica y su alma conocerá gozos inefables! Hoy, generación, os estoy abrumando con prodigios y con el sonido de Mi Voz. Para sacaros de vuestra deuda y del fango del pe- cado, he cantado para vosotros el cántico del Cielo 2 , os he mostrado los secretos de la Cá- mara Nupcial de Mi Corazón. Para eximiros de todo mal, estoy continuamente en vues- tra presencia. Y si vuestros ojos no ven a vuestro Esposo, es porque están sellados por escamas de pecado… Como os he dicho, dejad atrás todos vues- tros pensamientos violentos y no deis pie a Satanás, agarrándoos a vuestro resentimien- to contra alguien, pues el Padre del Cielo os tratará severamente. No seáis como el siervo malvado 3 que envió despiadadamente a su compañero de servidumbre a prisión por la deuda que tenía con él. No permanezcáis sin vida, sino pensad en la indescriptibleMiseri- cordia que Yo tengo por vosotros, genera- ción.Así pues, poned en práctica todo lo que he dicho y recibid el Espíritu Santo deGracia. Sed uno. 13 de septiembre de 2002 Conocer a Dios y comprenderle únicamen- te sobre la base de las Escrituras no es sufi- ciente. Uno tiene que penetrar en Dios para poder entender y conocer a Dios. Esto es lo que llamamos “saborear a Dios”. Sí, tengo que tomar forma en lo más profun- do de tu corazón, tanto como tú tienes que transformarte en Mis profundidades. Niña,Yo soyYahveh, yMe deleita visitar- te en tu pobreza. Nosotros te hemos dado li- bertad, extirpándote del valle de la oscuridad para vivir en Nuestra brillante Luz. Ahora, date cuenta de que estás al servi- cio de tu Rey. ¿Eres consciente de que te he revestido de Mi gloria, te he saturado de Mi resplandor, para que tengas libre acceso a MisAtrios Imperiales? ¡Ten confianza cuan- do converses Conmigo y acepta alegremen- te Mi favor! Benditos los que tienen un corazón de niño y no dudan de ninguno de estos Men- sajes, que vienen de la Sabiduría, ni dudarán 1 Aquí me vinieron a la mente algunos incidentes del pasa- do, de cómo algunos clérigos ortodoxos aún alimentan ren- cores, por no decir más, contra los hermanos católicos, desde el cisma. 2 Nuestro Señor quiere decir Sus Mensajes. 3 Mt 18,23-35.

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