La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 1015 do de nuevo.Yo soy el nuevoAdán y soy la luz de la Enseñanza y la Sabiduría Divina. Cuando todos los hombres, es decir, el mun- do, se dé cuenta y crea que Yo fui enviado por el Padre, triunfaré de nuevo, pues dirán a una sola voz: “Estees el Cristo, Uno de la Santísima Tri- nidad, Luz pura que reviste las almas, y Su creación entera, de Su Luz Divina. Oh, Señor y Dios, con Tus Manos has creado todas las cosas con majestad y esplendor. Con alegría y risas, Tú diste forma a todas las cosas, lle- nándolo todo de gracias. Pero el diablo, en su envidia, nos privó de todas esas gracias, incluso de la vida. Él nos privó de Tu Luz hasta queTú, Salvador y Redentor, viniste a liberarnos. Señor de señores, unción de nues- tra alma, Luz tres veces santa, Tú has deifica- do Tu divino Cuerpo mientras estabas en la tierra, por medio de Tu Resurrección, hacién- dolo espiritual e incorruptible. Tú has con- quistado todas las cosas materiales de la tie- rra. Tú has triunfado sobre laMuerte. Tú has creado una Revelación 1 para toda la eterni- dad.Amante de la humanidad,Tú eres el Dios vivo que nos ha dado a Tu Esposa 2 , que sostiene laVerdad y la mantiene a salvo.Ah, Luz tres veces santa, Te hiciste visible en la carne para mostrarnos al Padre; el Padre que está en Ti y Tú estás en Él.” “Así pues, no preguntes, generación, có- mo será el triunfo. El triunfo será cuando, al final, la creación entera entreConmigo en una unión de amor transformadora, y se haga una, gritando a una sola voz, “¡Jesús es el Cristo! ¡Jesús es Señor! Yo soy el Rey, como tú has dicho, hija.Yo soy Rey, como el Espíritu Santo ha susurrado en tu oído para que lo declares... Así pues, mientras estás aún en el exilio, sacrificamás de ti misma y permanece unida a tuDivinoHermano. Soporta en silencio to- das las pruebas que te infligen. No estás sola para soportarlas, Yo estoy contigo, paloma Mía, sopórtalas por Mí. Estás cubriendo a muchos pecadores con tus sufrimientos. ¡Alégrate! PuesYo te he dado abundancia de gracias para que estés Conmigo de este mo- do. ¿Lo ves? Que esto sea suficiente para su- plir todas tus penas y sufrimientos. Deja que tu Rey se llene ahora de gozo en ti.Ven. IC. 1 La Santa Biblia. 2 La Iglesia. Cuaderno 102

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