La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 1006 Cuaderno 101 Yo diría: “Qué cantidad de cosas buenas tienes guardadas para aquellos que Te temen, y otorgas a aquellos que hacen de Ti su refugio, para que toda la humanidad lo vea...” 1 YYo digo a los que aún permanecéis apega- dos al mundo, que si os decidís por Mí, sinceramente, y queréis hacer las paces Conmigo, cuandoMe llaméis y acudáis a im- plorarme, Yo os escucharé. Cuando Me busquéis, Me encontraréis. Os permitiré encontrarme, ciertamente, y conversaré con vosotros y vosotros Conmigo, pues os he querido con un amor eterno, y por tanto sigo manteniendo Mi fielAmor hacia vosotros. Así pues, venid a rasgar el velo que os sepa- ra deMí.Venid a contemplar al Santísimo que os dará la vida eterna. 28 de septiembre de 2000 Desde Tu Templo, Señor mío, escucha mi voz y déjame oír la Tuya. Haz que esta generación abra su oído para oír Tus Palabras que son más dulces que la miel, más aún que la miel que destila del panal. David dijo: “Tus siervos se forman con Tus palabras” 2 Y así es, porque ¡mirad! ¿Qué habéis visto todos? ¿Qué habéis oído? ¿A una élite cami- nando entre la élite? ¿A un filósofo o a un miembro eminente de una academia teológi- ca? ¿Acaso habéis visto a alguien vestido de púrpura real, de riqueza, y adquiriendo saber mundano? ¿No?... Entonces, los que salisteis a oír, ¿qué oísteis? ¿Una autoridad otorgada por los hombres? Oh, no, porque aquellos que se instalan y os gobiernan no están un- gidos con el óleo de la profecía. Entonces, ¿qué es lo que habéis oído todos estos años? ¿Un corazón? ¡Sí! Eso es lo que vinisteis a ver y a oír. A un corazón formado por Mis Palabras, que desafía los poderes del mal y el dominiodelMaligno, peroqueelevaMiNom- bre en alabanza y gloria, consolando al des- corazonadoy al afligido, alimentando al ham- briento conMis Palabras.Vinisteis a oír a un corazón indulgente, formado por Mí y por Mis Palabras. Sí,Mis servidores están forma- dos por Mis palabras y, hasta el día de hoy, Me siento en Mi Trono mandando en esa ciudad, invitando a todos los transeúntes: “¿Quién ha decidido disciplinar su vida en Mí? ¿Quién se ha resuelto a ser corregido y a venir a morar en Mí? ¡Ay de los corazones indecisos, ay de los corazones indiferentes, ay de los corazones orgullosos y testarudos: el peso de sus pecados los hundirá en el in- fierno! Hoy regreso a ti de nuevo, genera- ción, para formarte conMis Palabras de Sal- vación y ungirte para hacer el bien. No te quedes como un árbol marchito, ven a Mí y Yo te haré florecer, y tu fruto será bueno.Ven a Mí, y cuando Yo toque tus labios, tus la- bios rebosarán amabilidad y serás liberado de la muerte.” Yahveh guía nuestros pasos, si no, ¿cómo puedes ver por ti mismo adónde te estás dirigiendo? El Trono de Yahveh sólo puede estar asentado sobre la amabilidad, así lo dicen las Escrituras . Así es... Por tanto no digáis: “¿Quién le 3 ha dado autoridad para venir a hablarnos?” Yo soy suAutoridad, y esta Autoridad ha veni- do para decir a los que se burlan 4 : “Os expul- saré de vuestros asientos, pero elevaré a los 1 Sal 31,20. 2 Sal 19,11. 3 Aparentemente Dios se refiere a mí... 4 Dios me dio a entender que se refería a los pastores que se portan como ‘Caín’ y que no pastorean las ovejas que les han sido confiadas, aquellos que son como lobos disfraza- dos de piel de cordero. Algunos tienen una posición emi- nente y persiguen a los ‘Abeles’, los buenos y fieles pas- tores, y todas las Buenas Obras de Dios.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=