La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 1005 Tu bondad, Señor, me ha absuelto. Sin un solo mérito, me has exculpado. Lo he hecho para que tengas fe y esperanza en Mí, tu Dios. ¿Y qué más te he hecho? Me has pedido que te ofrezca mi voluntad. Entonces... 1 Entonces, he volcado Mi Amor en ti para obtener amor de ti. Por eso os estoy hablan- do y Me estoy repitiendo a todos vosotros. Podéis obtener en vuestro interior, queri- dísimos, la Divinidad entera, que os enseña- rá los sagrados misterios, el sublime y Santo Conocimiento que viene de la Sabiduría. Y el Conocimiento será como un árbol que crece- rá en vosotros, con la Sabiduría por raíz. Yde este árbol brotarán las virtudes. Me dices, hija, que muchos de los que leen Mis Palabras no pueden penetrar en su significado, porque las encuentran místicas y selladas. Ahora acabo de explicar lo que tenéis que hacer para entender Mis Pala- bras. Y, en el abajamiento, Yo seré el Todo de vuestra alma, vuestra vida, vuestro bien- estar, vuestra inspiración, vuestra buena voluntad, vuestra esperanza, vuestro amor, vuestra fe, vuestra alegría y vuestro Espo- so sobre el que podréis apoyaros, y vuestra resurrección. Mi amado será elegido entonces como uno más entre Mis otros colaboradores que go- bernarán junto a Mí. Entonces podrás decir: “Estoy viviendo una verdadera vida en Dios, porque estoy participando plenamente de la vida de la Santísima Trinidad”. Sí, ciertamen- te. Yaunque Yo lleno todas las cosas sin ser contenido por sus límites, puedo, sin embar- go, habitar muy dentro de un alma limitada, y hacerme conocer de los hombres sin perder Mi trascendencia. Mírate a ti misma, Vassula Mía, y dime: ¿Cuál es la señal de la transformación de uno mismo? Creo que hay muchas señales. Dices bien al decir que hay muchas, pero ¿cuál es la señal más sublime de todas? Por lo que dice San Pablo, debe ser el amor divino en cada ser, que es infundido por un constante fluir de Tu propio Amor hacia ese ser, transformando así esa alma para que progrese en profundidad espiri- tual, llevándola a crecer en su amor y lle- gar a ser deificada, dios por participación. Tu Amor diviniza, y el Amor transforma nuestra imagen, tan llena de maldad, en Tu Divina Imagen... ¡Sí! Dicen las Escrituras: “Fija tu mirada en Yahveh y tu rostro resplandecerá”, que sig- nifica, “serás transformado a semejanza de Yahveh”. Habiéndose entregado unomismo 2 a Dios, tiene lugar esa señal tan visible de transformación. A partir de aquí le siguen otras señales: la señal de la alegría, de la paz, de la creciente caridad. Yasí es como,median- te la caridad, un alma puede obtener el Cono- cimiento del Dios Trino y Uno. El alma que va siendo transformada será como una lám- para que brilla por dentro y por fuera de amor divino, y del Conocimiento de conocer y com- prender a Dios. Feliz y liberada del mundo y de su oscuri- dad, esa alma volará haciaMí y permanecerá en Mi Seno 3 . Inflamada de amor y ebria de Mi Dulzura, esa alma buscará fervientemente cómo penetrar aún más profundamente en la SantísimaTrinidad.YYo, el Esposo más de- licado, continuaré acercando más esa alma a las Llamas deAmor de Mi Corazón, y la su- mergiré en Nosotros para que repose en No- sotros, y pueda gobernar con Nosotros. ¿Cómo puede pues alguna alma rechazar lo que le estoy ofreciendo? Dije en una oca- sión que, el día del Juicio Final, cada uno será juzgado de acuerdo con la medida del amor que haya manifestado en la tierra. ¿Qué tie- nes que decir? 1 El Señor continuó la frase que yo había empezado. 2 Su voluntad. 3 Expresión que demuestra intimidad. Cuaderno 101

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=