La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 1004 Cuaderno 101 Ten piedad de los que invocan Tu Nombre día y noche, Y, sin embargo, viven sin caridad... Yo te he colmado, a ti y a otros, por medio de Mi Divino Mensaje, con uno de Mis más espléndidos y más nobles Banquetes, un prodigio entre prodigios que había prepara- do para vuestros malvados tiempos. Y os he concedido a todos que vengáis a saborear- lo. Saborear Mi Banquete es saborearme a Mí, vuestro Dios y vuestro Creador, para que podáis comprenderme. ¡Ah, Señor mío! Tus palabras son místicas y ocultas, y muchos de los que Te leen, en las Escrituras y en estos mensajes, no penetran en su Conocimiento, porque son Conocimiento de Dios. Están iluminando nuestra alma y nuestro intelecto y dando luz a nuestro interior. Sin embargo, sé que hay quien las lee sin penetrar en la sabiduría de Tus Palabras, y le parecen como si estuvieran selladas. Y, sin embargo, Tus Palabras son la Contemplación Verdadera, la Sabiduría y la Verdad... Quienquiera que Me escuche a Mí, y no a su propia voz, penetrará enMi Sabiduría, yMis Palabras destellarán en sus almas como un espejo frente al sol. Quienquiera que, tras leer Mis Palabras, se incline y Me honre con ge- nerosidad y amor, hará caer las escamas que cubren sus ojos yMe verá enMi Gloria inac- cesible. Sí, porque sus ojos verán con toda claridad lo que era invisible e inaccesible para él, y reservado sólo para los santos. Quizá Mi lenguaje te suena incomprensi- ble, generación, pero ¿acaso no dije una vez que, el día en el que las escamas que cubren vuestros ojos se caigan, ese día, sabréis que Yo estoy en el Padre, y vosotros en Mí yYo en vosotros? ¿No he dicho que aquel que haya recibidoMisMandamientos y los guar- de, ése es el que Me ama, y que todo el que Me ama será amado por Mi Padre, y Yo lo amaré yMemostraré a él? ¡Sí!YMe veréis en MiGloria. Mi plenitud se vuelca con prodigalidad so- bre todos vosotros y, por Mi gracia, os ha- céis hijos e hijas, herederos y herederas de Mi Padre, como lo soyYo. Conmigo os con- vertís, como dice la Escritura, en “un sacer- docio real, una nación consagrada, para can- tar alabanzas a Dios, que os ha llamado de las tinieblas a Su luz” 1 . Yo, el Esposo del universo, vendré con toda Mi Majestad a aquel que se haya abaja- do totalmente, y Mi Espíritu deAmor lo en- volverá para atraerlo al Seno de la Santísima Trinidad. Entonces, esa alma, habiendo reci- bido tal intensidad de luz, obtendrá todos los misterios ocultos y las Riquezas de los Cie- los, y comenzará, estando aún en la tierra, a vivir como viviría en el cielo, pues habrá en- trado en laVisiónBeatífica. En otras palabras, esa alma habrá probado un anticipo de lo que es laVisiónBeatífica, y completará esaVisión en su totalidad en el momento que entre en el cielo... ¿Has oído el dicho: “Toda carne es hierba y toda su belleza como la de la flor silvestre; la hierba se seca, la flor se marchita, pero la Palabra de nuestro Señor permanece para siempre”? 2 Y por eso, vuestra vida se deriva de Mi Palabra, que os revitaliza. La carne es carne y la carne es débil, pero Mi Palabra es Vida, y es eterna. Para mantener con vida vuestra alma, Me entregaré incesantemente a vosotros, cada vez más, manifestándome con poder y gra- cia, mientras os revelo Mi Corazón y os en- seño cosas que ningún ojo ha visto y nin- gún oído ha escuchado; cosas que están más allá del conocimiento del hombre, porque lo que está al alcance del conocimiento del hom- bre no es el Conocimiento que se adquiere por Mi Santa Sabiduría y que mana de Mi Divinidad. Ahora que has saboreado la bondad de tu Señor, Vassula, ¿qué tienes que decir? 1 1P 2,9. 2 Is 40,6-8.
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